TWITTER: Ejemplo de censura (política) en la cuenta de la Policía… Foral


Hace casi 10 años, cuándo Twitter empezaba a abrirse paso muy lentamente en las estáticas pantallas de nuestros ordenadores, eran muchos los ejemplos de mal uso que afloraban y que una y otra vez se exponían en la infinidad de cursos que de esta herramienta social iban surgiendo. Uno de ellos, fue el sonado ‘tuit’ de Rosa Díez mientras hablaba en directo en TVE, circunstancia que resume con nitidez Radiocable en este post de marzo de 2009. Por otro lado, y en la parte positiva, como muestra de buen uso, la cuenta @Policia, de la Policía Nacional, crecía y crecía en influencia por su frescura, cercanía y profesionalidad, que podéis ver también resumido en este Post de Miltofactory que debe estar escrito en 2013, ya que no está fechado.

Aunque las circunstancias han cambiado ostensiblemente -empezando por la pantalla y la inmediatez con la que ahora nos movemos por los medios sociales digitales- las torpezas y halagos siguen estando a la orden del día, siendo cada vez de mayor profundidad las primeras, con ausencia de justificación alguna, y posicionándose en la dificultad los segundos, difíciles de alcanzar en un medio absolutamente extendido entre la ciudadanía.

Esta semana me ha retrotraído a esa época dorada, en la que hace ya una década innovábamos, crecíamos y utilizamos las redes sociales con naturalidad, fuera de corsés y de censuras, como el flagrante veto que los responsables de la Policía Foral de Navarra han recibido, una vez más, de sus mandos políticos, y en la que, casualmente, he estado implicado, como en su día lo estuvo Amaia Romero, nuestra representante en Eurovisión.

Entrando en el tema, el pasado jueves 3 de mayo, en el Pleno del Parlamento de Navarra, intervine para interpelar la gestión de la comunicación del Gobierno de Navarra, liderado por Uxue Barkos y voceado por su Consejera Ana Ollo, máxima responsable de dar a conocer la multiplicación de los panes y los peces que está llevando a cabo constantemente el ejecutivo navarro y que según su biografía es Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra. Naturalmente, dentro de esas responsabilidades también está todo aquello relacionado con la redes sociales, espacio en el que el Gobierno de Navarra no se anuncia -de pago- porque ‘la comunicación se dirige a los navarros y navarras, y, como usted bien sabe, en online es muy difícil de detectar que público está entrando’, tal y como me respondió la Consejera Ollo y que podéis ver en este vídeo de tan solo 18 imprescindibles segundos:

Como suele ocurrir, dentro del desaguisado comunicativo del Gobierno que en su comunicación dirige la ‘Consejera Gurú’, hay algún que otro oasis, y así lo aplaudí en la réplica, reconociendo y felicitando la labor que en Redes Sociales estaba llevando a cabo la Policía Foral, que mantiene esa frescura, cercanía y profesionalidad que tan buenos resultados le dio, y le da, a la Policía Nacional. Tras el reconocimiento, y en un acto de cortesía y agradecimiento, la propia cuenta de Twitter de la Policía Foral de Navarra emitió el siguiente tuit:

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-El texto finalizaba haciendo alusión a la felicitación que antes mencionaba-. Al recibir la mención, y como corresponde, respondí al mensaje con otra muestra de reconocimiento, tuit que, una vez más, fue aceptado por los responsables del cuerpo policial con un inmediato ‘like’:

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Instantes después, y sin que yo me percatara, recibo un mensaje de un medio de comunicación en el que me informan que el tuit de agradecimiento inicial de la Policía Foral había sido borrado del mapa, cuestión que me cuesta creer, pero que lamentablemente compruebo con el siguiente resultado:

tuit3

Censura. Eso es lo que ha pasado. El personal de Policía Foral Navarra que maneja las redes tiene la desgracia de contar con la Consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales como inquisidora, con una falta de conocimientos básicos acreditada, y con el peligro que supone su falta de principios en la defensa de la libertad de expresión. No lo digo yo, se lo afea la Agrupación Profesional de Policía Foral en un comunicado que podéis leer aquí íntegramente.

Por mi parte, nada que achacar a los gestores de la comunicación de la Policía Foral, no necesariamente miembros del cuerpo, y, por supuesto, nada que recriminar a los propios integrantes de la fuerza policial, todo lo contrario. Pero sí, y tal y como les dije en un último tuit tras leer que el tema había saltado a noticia en medio local, mi desilusión, con mi siempre disposición y reconocimiento hacia ellos, constatado (nunca lo dudé) que el tuit fue borrado ‘después de que desde instancias superiores se les indicase que suprimieran este tuit de agradecimiento y reconocimiento’:

tuit4.png

Sin embargo, observo con altas dosis de frustración como, a pesar de los esfuerzos de muchos, todavía tenemos gobiernos y responsables políticos con ausencia total de sensibilidad digital y con un afán incomprensible de censurar la cercanía, el lenguaje de la calle y, como no, el halago cuándo las cosas se hacen bien, como lo hacen los responsables de las cuentas de redes sociales de la Policía Foral, que no sus imprudentes mandos políticos.

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