Modelo ‘Garoé’ de Co-Creación Política (Ley de Transparencia de Canarias)


Como contaba en el mi último post, desde hace unos meses estoy liderando el apoyo y asesoramiento al Gobierno de Canarias en la construcción y redacción de la Ley de Transparencia que pretende aprobar el Parlamento de Canarias antes de que finalice este año. No hace falta que exprese el agradecimiento y orgullo que me produce estar al frente de un reto tan importante como necesario, y que, a buen seguro, marcará el futuro político y social de las Islas Canarias. El hecho de haber puesto en marcha la Ley de Transparencia en Navarra hace ya un año, como Director General de Gobierno Abierto y Nuevas Tecnologías, y mis continuas intervenciones en foros, debates, ponencias y escuelas sobre Transparencia y Gobierno Abierto, han sido determinantes para que me hayan dado, de nuevo, la oportunidad de dar forma a la imprescindible herramienta de transparencia que tanto demanda la ciudadanía. Sin embargo, y sin quitarle importancia a mi intervención para erigir la Ley de Extremadura, o, más recientemente, la comparecencia en el Congreso de los Diputados para criticar la estatal, mi condición de ‘canario’ ha sido clave en el protagonista papel que se me ha dado para entender las necesidades de una población tan rica como heterogénea.

El Gobierno de Canarias, a través de su Dirección General de Relaciones Institucionales, Participación Ciudadana y Juventud, liderada por su director General, Teófilo González González, ha entendido a la perfección que se debe contar con la ciudadanía antes de redactar texto alguno, y, basándose en la experiencia de Navarra -donde en parte se impuso un modelo similar- han aceptado la puesta en marcha de un simple pero laborioso mecanismo que no dejará fuera a ningún canario en sus exigencias de transparencia. Al contrario que otras leyes similares, la Ley de Transparencia de Canarias se va a construir de abajo a arriba, contando, en primer lugar, con las aportaciones de los ciudadanos. Foros presenciales en primer lugar, y espacios digitales en segundo, ya están sirviendo para que florezcan las más ricas intervenciones, comentarios y apuntes. Un modelo que se inició el 4 de Julio en Lanzarote, que continúa en el resto de las islas, y que desde hoy llamaremos ‘Modelo Garoé‘, en honor al árbol sagrado de los ‘bimbaches‘, antiguos pobladores de El Hierro, del que emanaban gotas de agua transparentes por un extraño fenómeno que aún existe en esa preciosa isla.

El ‘Modelo Garoé’ de co-creación es un modelo de extrema simplicidad, que pretende ser entendido y asimilado por todos los ciudadanos, tratando de extraer el máximo conocimiento de la población, así como retratar, de la forma más fiel, sus necesidades. En este caso está siendo aplicado -e inaugurado- a la construcción Ley de Transparencia en Canarias, pero bien se podría aplicar a cualquier otra acción de gobierno -especialmente en las legislativas- con tan alto grado de implicación popular. La base del ‘Modelo Garoé’ es contar con los ciudadanos desde el principio, desde la reflexión inicial, y contar con sus opiniones siempre que éstas formen tendencia y sean exigidas de forma reiterada. De esta forma, es imprescindible que las aportaciones sean abiertas y públicas, ya que de éstas se sacarán las tendencias, no cayendo en la clásica censura de la actual y caduca forma de gobierno que tan mal nos tiene acostumbrados. El ‘Modelo Garoé’ de Co-creación Política tiene una fuerte inspiración en el Gobierno Abierto, buscando la máxima transparencia en su ejecución, imprescindible para continuar hacia la extrema participación y conseguir el mayor punto de colaboración entre los que tienen el deber de ejecutar la acción de gobierno y sus votantes. Por lo tanto, la unión de una construcción política de abajo a arriba, con la pirámide del Memoramdum de Obama de 2009, mostraría un doble polígono con muchas similitudes, tal y como podemos ver en la siguiente figura:

Modelo Garoé
Modelo Garoé

Lo primero que se debe de tener en cuenta, y ya hablando de la ejecución de este modelo en edificación de la Ley de Transparencia de Canarias, es la sensibilidad, el cariño y el corazón que deben trasladar los gobernantes a la acción que van a emprender. Es decir, en primer lugar se lo tienen que creer, lo tienen que sentir. Una vez superado este imprescindible punto, tendremos que tener muy claro el objeto de nuestra consulta, el fin, y la verdadera necesidad ciudadana. Esta primera fase, por tanto, podríamos llamarla ‘Fase de Reflexión’.

Fase de Reflexión:

La más importante y laboriosa, junto con la última de ‘compromiso’. Marcará el futuro del resto, y señalará el camino a lo largo de todo el proceso. Digamos que estamos ante la redacción del Plan de Empresa de la acción que se quiere llevar a cabo, en este caso, la redacción de la Ley de Transparencia. Partiendo de la base de que en este modelo se debe contar con todos los ciudadanos, habrá que acotar el ‘qué’, el ‘cómo’ y el ‘dónde’, ya que el ‘por qué’ forma parte del ADN y no lo volveremos a repetir. En el caso que nos ocupa, la Ley de Transparencia de Canarias, lo que se busca es la más innovadora y amplia de las redacciones de la ley, tratando de sacar lo mejor de los ciudadanos, sus mejores ideas, las más ricas aportaciones, así como las materias sensibles que están distanciando día a día la administración de los administrados. Se hará preguntándoles directamente, y en espacios físicos que tendrán su continuidad digital. Una vez abordados los objetivos, marcadas las metas y, sobre todo, puestos los compromisos, se pasaría a la ‘Fase de Ejecución’.

Fase de Ejecución:

Durtante el tiempo que se establezca, y siempre desde la máxima transparencia y comunicación, se iniciará la etapa de escucha y conversación, en la que se intercambiará opinión y se recogerán las tendencias e ideas de la población. En Canarias, en su desarrollo de la Ley de Transparencia, se ha acordado constituir foros presenciales de participación ciudadana, uno en cada isla, así como, problablemente, alguno más en las islas capitalinas, Gran Canarias y Tenerife. Estos foros, de los que se han celebrado ya cuatro en las capitales de Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera y La Palma, tienen su continuidad en la red. Los foros presenciales, embrión de la participación digital, están pensados para que no se acoten las aportanciones tan solo a los familiarizados con Internet y la movilidad, dando espacio a todos los grupos de edad y estamentos sociales.

Los foros presenciales, de los que ya tenemos experiencia en las islas comentadas, están inspirados en el proceso participativo -eso sí, más modesto- que llevamos a cabo en Navarra con el objetivo de construir el Gobierno de Navarra. El formato, muy al uso, cuenta siempre con la presentación de las autoridades políticas de la isla que nos acoge, para, a continuación, dar la bienvenida por parte del Director General de Participación Ciudadana, Teófilo González González, quién a su vez me da paso a mi para que, durante unos 25 minutos, explique lo que es Transparencia -no siempre entendida-, qué es una Ley de Transparencia y en que países, modelos y factores deben fijarnos para construir la mejor y más avanzada Ley de Transparencia del mundo. Una vez introducida la materia, pasamos al proceso propio de participación, de debate, que también tengo el honor de moderar, y que consta de 4 preguntas, que podrán responderse a mano alzada -comenzando el debate-, por medio de un post-it -un color para cada pregunta- o a través de las redes sociales y espacios digitales puestos al efecto. En concreto, las cuatro preguntas que se plantean son:

  • ¿Qué es para ti la Ley Transparencia? ¿Qué esperas de ella?
  • ¿Quién o qué debe estar sometido a la Ley de Transparencia?
  • ¿Dónde y cómo debe conversar el Gobierno de Canarias y sus instituciones?
  • ¿Generará riqueza, innovación y crecimiento para Canarias? ¿Por qué?

Es de agradecer que en cada isla se hayan implicado presidentes de Cabildos, Consejeros, Alcaldes, Concejales y otras instituciones y asociaciones, así como un gran número de ciudadanos, fundamentales y vitales éstos últimos. Como ejemplo, esta imagen que yo mismo tomé en plena fase ‘post-it’, con los paneles al fondo que poco a poco se iban rellenando:

Foro de la Ley de Transparencia. Arrecife, Lanzarote. 4 de Julio de 2013.
Foro de la Ley de Transparencia. Arrecife, Lanzarote. 4 de Julio de 2013.

Todas estas preguntas tienen su continuidad y debate en redes sociales y en los espacios digitales dispuestos, por ejemplo, la página Facebook de la Ley de Transparencia , los Foros Digitales del Gobierno de Canarias o el buzón de sugerencias establecido al efecto.

Fase de análisis:

Aún siendo pronto en lo que al proceso canario se refiere, hay que constatar que, una vez recogidas todas las aportaciones -con independencia de si son presenciales, por post-it o en los espacios digitales- deben, en primer lugar, publicarse, en bruto, para que todo el mundo sepa lo que se ha dicho y, a partir de ahí, analizar las peticiones y sugerencias de los ciudadanos, para que, a modo de tendencias, sean extraídas y se incluyan en el futuro texto de la Ley de Transparencia. El análisis deberá riguroso y concienzudo, e incluso doloroso. Doloroso para aquellos que pretenden vivir anclados en el pasado político, y que no entienden que una nueva forma de gobernar esta llegando.

Fase de compromiso:

Por último, una vez recogidas las intenciones de los asistentes, tanto presenciales como virtuales, se elaborará el texto de la Ley de la Transparencia, que lo realizarán los responsables del gobierno que hasta ahora lo vienen haciendo, eso sí, esta vez con las líneas marcadas desde las peticiones populares. Una vez redactado el texto de la Ley, deberá de ponerse, una vez más, a disposición del público, para su crítica y nuevas aportaciones, acabando aquí el ‘Modelo Garoé’, ya que lo que vendría a continuación ya lo conocemos, siendo este punto el kilómetro cero de lo que los gobiernos a día de hoy entienden por participar, obviando todo este proceso previo, no solo necesario, también útil y extremadamente productivo para todos, además de firme, riguroso y ampliamente democrático. En esta fase, como en todas, pero especialmente en ésta, el Gobierno en cuestión se lo tiene que creer, tiene que tener la sensibilidad de querer compartir el poder y darle la palabra a su gente. El Gobierno de Canarias se lo cree, lo siente, lo vive, y, a buen seguro, construirá una innovadora y potente Ley de Transparencia, que, por encima de todo, será de todos los canarios.

Seguiremos informando del proceso, todavía en su ecuador. No obstante, os invito a participar en los canales aquí dispuestos, pero, en mayor medida, os invito a que exijáis una nueva forma de gobernar, que exijáis el Gobierno Abierto.

Os dejo una foto del último Foro para la Ley de Transparencia celebrado hasta ahora, y que tuvo lugar en Santa Cruz de La Palma, isla de La Palma, en el salón de plenos del Cabildo Insular.

4º Foro de Transparencia. Salón de Plenos del Cabildo de la Palma. Santa Cruz de La Palma.  23 de julio de 2013.
4º Foro de Transparencia. Salón de Plenos del Cabildo de la Palma. Santa Cruz de La Palma. 23 de julio de 2013.