APAGÓN EN LA T4: Paradigma del caos contado en primera persona


Ayer di por finalizadas mis vacaciones, que como casi siempre las pasé en familia en las Islas Canarias. Por desgracia, y más bien por la incompetencia de AENA, la traca final del viaje fue una desagradable sorpresa al aterrizar en el que se supone uno de los aeropuertos más modernos del mundo.

Los hechos podrían ser resumidos así:

15.00 – Aeropuerto de Fuerteventura: Felices y contentos, y tras haber pasado 15 días en Canarias junto con mi mujer y mis dos hijos pequeños de 2 y 4 años (verdaderas víctimas de la dejadez de AENA), nos disponemos a facturar en Binter Canarias para dirigirnos a Gran Canaria, donde debemos enlazar con otro vuelo de Iberia, el IB0813  con destino Madrid. Los funcionarios empleados de Binter Canarias y de Iberia en Fuerteventura no mueven un dedo por facilitarnos la labor, y, a pesar de ser compañías asociadas, sus sistemas informáticos ‘no se hablan’ (o más bien ellos no quieren que se hablen), por lo que en Gran Canaria no nos queda más remedio que recoger las maletas en la cinta y volver a facturarlas.

17.30 – Aeropuerto de Gran Canaria: Finalmente recogemos las maletas, salimos toda la familia del área de tránsito y volvemos a facturar, no sin antes pagar un sobrepeso de una de las maletas, que pesaba más de 23 kilos, no valiendo de nada que entre las dos maletas llevásemos tan sólo 40 kilos para cuatro personas. Una nueva argucia de Iberia para hacer caja. Pasamos por segunda vez los controles gracias al ‘no hablarse de los sistemas’ y nos encaminamos sin mucha demora a la puerta A24 que nos habían asignado para la salida del IB0813 con destino Madrid-Barajas.

19.45 – Aeropuerto de Gran Canaria: El avión, un Airbus 340-300 sale con tan sólo 20 minutos de retraso de Gando (nombre coloquial del aeródromo). Este avión es muy grande y con capacidad de más de 300 pasajeros. Utilizado todos los días en al menos dos frecuencias de Las Palmas y dos a Tenerife Norte, por la alta demanda de viajeros, ya que su radio natural lo hace un avión más bien para viajes transoceánico.

23.03 (según el reloj del avión) – Pista de Barajas: Aterrizamos sin mayor novedad, rodando hasta la T4S, y situándonos en el ‘finger’ del extremo norte de la misma. Me llama la atención por la ventanilla que en la terminal está todo a oscuras y tan sólo las lámparas de las mesillas de la sala VIP permanecen con luz, destacando de forma curiosa.

23.10 (tiempos aproximados) – Interior del avión: La Sobrecargo nos informa que, por un problema eléctrico ajeno a Iberia , no pueden activar los fingers, por lo que saldremos del avión por las escalerillas que han pedido y nos llevarán a la terminal en los autobuses, también conocidos como jardineras.

23.34 – Escalerilla del avión: Una imagen, espero que irrepetible, nos recibe a todos los pasajeros: no hay luz en las pistas, los focos están apagados y tan sólo las luces de los autobuses y algunos grupos electrógenos iluminan la bajada de los viajeros. La oscuridad es total en el interior de la T4S, donde nos conducen sin ningún criterio. En este momento (23.34) emito mi primer comentario en TwitterNo hay luz en la T4. No funcionan fingers ni maletas. Caos total‘.

23.40 – Sala de espera de los trenes interiores: Llegamos al mismo tiempo los pasajeros, tripulaciones y personal de al menos 4 vuelos, a los que se van uniendo otros tantos, como el IB0951 (el otro Airbus 340-300 de Tenerife Norte). Emito un segundo Twitter cuando la sangre todavía no había llegado al río: ‘http://twitpic.com/e1bnh no hay trenes entre terminales‘. La sala, bastante grande de por si, no es capaz de absorber a tanta gente y tan sólo una empleada de AENA (chaqueta verde) intenta mover ficha sin resultado aparente. Los niños, entre los que se encuentran los míos de 2 y 4 años, empiezan a ponerse nerviosos ante la falta de visibilidad por la cantidad de gente acumulada.

trenes_barajas

23.50 – Sala de espera de los trenes interiores: Alguien, probablemente parapetado en su cómodo despacho de alguno de los edificios del aeropuerto, da la orden de conducirnos a todos los que esperábamos la llegada de los trenes a otra sala, incomprensiblemente ¡más pequeña que la anterior!, concretamente frente a la puerta M40. Evidentemente, el calor y los nervios ya pudieron con gran parte del público involutariamente asistente al espectáculo, y decidimos llamar al 112, ya que ni Guardia Civil, ni Policía Nacional, ni Municipal y, por supuesto, ni la seguridad privada de AENA había dispuesto a nadie para poner orden en una puerta que debía conducirnos, sin ningún orden, a la calle o las pistas (literal) con una oscuridad en ellas casi plena, en las que nuevamente nos recogerían unos autobuses para llevarnos a la T4. Finalmente se abrió la puerta y el ‘sálvese quien pueda a la española’ no se hizo esperar, sin miramientos a los más pequeños (unos auténticos héroes mis chiquitines) y tratando de subir a las pocas jardineras que existían, y como si la puerta fuera la línea entre la vida o la muerte, los maelducados de siempre dieron codazos a grandes y chicos, pisaron bolsos y maletas, e incluso llegaron a insultar a aquellos que tan sólo querían proteger a los más débiles. Por supuesto, la culpa no es de los siempre presentes incultos, es más bien de aquellos que no pusieron los medios para hacer el traslado con algo más de criterio y cordura (léase todos los responsables del aeropuerto, incluída la Guardia Civil, uno de cuyos agentes observó todo tras un cristal que debía ser infranqueable).

m40_Barajas

Para mayor acierto del directivo acomodado del despacho, la puerta M40 tenía un torno, y los carritos infantiles se vieron atrapados en un espiral sin salida. Finalmente pudimos coger un vehículo en cuyo interior un cartel rezaba alegremente: ‘Capacidad Máxima 75 personas’. En fin, una foto para el recuerdo (ojo a la oscuridad de las ventanas al cruzar las pistas):

jardinera_barajas

00.30 – T4 de Barajas: Tras soportar un infernal viaje por un hasta ahora desconocido túnel, en el que mi única preocupación era mantener a la familia compacta, llegamos a la zona de recogida de maletas, donde una sola empleada de AENA se parapetaba tras el mostrador de información repartiendo hojas de reclamaciones como si eso fuera a servir de algo. Afortunadamente, el coche lo teníamos en el mismo parking de la Terminal, por lo que me quedé sólo a la espera del equipaje, mientras el resto de mi familia se iba, con los ojos ya cerrados en su mayoría y rotos por la tensión, a ‘descansar’ en el asiento. Otras familias no contaron con la misma suerte y tuvieron que improvisar dormitorios en el ‘calido’ suelo de la moderna T4.

00.50 – Sala de cintas de equipaje: El mostrador de AENA sigue con muchos ‘clientes’ y ya prácticamente todo el mundo mata el tiempo rellenando la hoja de reclamaciones. Por experiencia, un entretenimiento tan lúdico como inútil. Un nuevo comentario en Twitter me ayuda a ‘matar’ el tiempo: ‘Imagen clásica de gente rellenando el panfleto de #AENA. Sirve de algo? http://twitpic.com/e1obi

01.15 – Sala de cintas de equipaje: Nadie dice nada. AENA calla y mantiene a su pobre agente rubia tras las barricadas, sustituida unos minutos por otro compañero.

maletas_barajas

01.30 – Sala de cintas de equipaje: Una cerrada ovación, con aplausos y gritos en recuerdo de los desaparecidos responsables de AENA, acompaña la salida de la primera maleta, por desgracia del IB0951 procedente de Tenerife Norte. Sin embargo, las del IB0813 de Gran Canaria no tardan y empiezan a salir a trompicones. En este momento mando mi último comentario en Twitter desde Barajas: ‘Aplausos en la T4 ante la salida de la primera maleta (no es la mía)…

01.45 – Cajeros del Parking: Ya con mis maletas, e incompresiblemente contento, me dispongo a pagar. Bien se han cuidado los responsables del aeropuerto de Barajas de que el cobro del aparcamiento no se haya caído por este apagón, y no me libro de pagar los 216 Euros a los responsables de mi última desagradable experiencia por periodo en el que he aparcado mi coche.

24 horas después de lo sucedido, no sé exactamente quién ha sido el responsable, y tampoco sé si esto va a provocar alguna sanción como pide algún partido político según puedo leer en El Mundo. Lo que sí que sé es quienes fueron las verdaderas víctimas de la desidia, dejadez, inoperancia y desfachatez de unos cuantos, empezando por AENA y siguiendo por las fuerzas del orden.

Lo que más me preocupa es que no hemos aprendido nada, y que tras casi un año del trágico accidente en este mismo aeropuerto en el que murieron más de 150 personas, las cosas siguen igual o peor. Nadie responde, nadie llega, nadie sabe nada y, en definitiva, NADIE SE ENTERA DE NADA EN LA T4.

No sé a quien reclamar, y tampoco sé cómo hacerlo para que realmente sea efectivo. Lo estudiaré y me documentaré. Siempre pensando que tal y como están las cosas, lo mejor que nos puede pasar es que no nos pase nada en Barajas, centro de comunicaciones inevitable e ineludible para muchos, ya que si nos pasara algo no se darán por enterados y renacerá la desidia, la vaguería, el tercemundismo y la vergüenza con la que nos humilan constantemente en el falsamente vendido ‘paradigma de la modernidad’.

5 comentarios sobre “APAGÓN EN LA T4: Paradigma del caos contado en primera persona

  1. Lamentable, Guzmán.

    Lo siento por ti y tu familia que tuvisteis que sufrir en vuestras carnes incompetencia tras incompetencia. Y por todo el resto de personas que allí estabais. ¡Y esos niños!

    Me ha tocado pasar por muchas experiencias desagradables en aeropuertos. Creo que ninguna tan mediática y tan extrema como la que tú has vivido, pero sí lo suficientemente frustrantes para haber tomado una decisión que intento cumplir a rajatabla. A mi en un avión no me pillan salvo que no tenga otra alternativa.

    Afortunadamente en España vamos contando con una red de ferrocarril espectacular y en la que es un placer viajar.

    Y mira tú por donde: Renfe, antaño compañía funcionarial donde las haya, ahora es paradigma de servicio. Iberias, Aenas y compañías de handling varias han venido a ocupar el podio de la incompetencia y desfachatez.

    Haces bien en dar difusión en esta historia. Descuida que los responsables del desaguisado no se pasarán por aquí a ofrecer ni una triste disculpa.

    Un abrazo.

  2. Hola Guzmán:

    Yo también viajaba en ese vuelo de Iberia la patética noche de autos y debo reconocer que has contado todo con pelos y señales tal como sucedió. Solo añadir que después de que se marcharan las dos “jardineras” que pusieron para llevar a la gente a la terminal y que evidentemente no fueron suficiente para todo el mundo que estábamos allí, nos volvieron a mandar a la estación del tren eléctrico pero después de darnos un par de vueltas por la terminal satélite por si no la habíamos conocido lo suficientemente al llegar ya que nos mandaron por un acceso que no era tal acceso ya que solo se podía acceder por una puerta que “asombrosamente” estaba cerrada y después, nos mandaron volver por donde habíamos llegado para subir tres pisos y poder bajar por otras escaleras mecánicas (que por supuesto no funcionaban) para al final acceder al andén del trenecito que afortunadamente se había arreglado y pudimos llegar a la T4 para sufrir la espera de las maletas. ¡Qué pena los niños que llevaban de viaje más de 5 horas sin un triste vaso de agua! Si quieres algo te lo pagas que por eso los billetes de avión son tan baratos.

  3. Muchas gracias por los comentarios.

    Anabel, no sabía que os siguieron mareando en la T4S. Al final investigarán y harán un informe, pero a los afectados ‘naranjas de la China’, a seguir volando, que bien sabemos los canarios que es una necesidad, no un lujo.

  4. Tres días antes en la T4: Una señora solicitó el servicio de ayuda “sin barreras” porque iba en silla de ruedas. La llevaron hasta cerca de la puerta de embarque, le dijeron que esperara un momento y se olvidaron de ella. La señora perdió el vuelo y lo achacaron a una caída del sistema informático …. ni una explicación mas. Un desastre!

  5. Hola nosotros acabamos de vivir una experiencia bastante similar.
    Desde el aeropuerto deFuerteventura con la supuesta caída del sistema (Iberia), soportando casi 2 horas de cola para poder embarcar, ya iban a realizar la facturación y embarques a mano, cuando por fin se soluciono.
    Lo que habían intentado las empleadas controlar una fila única, vino un espabilaos y para quitar pronto la gran cola, la reventó dejando pasar sin orden cuando abrieron mas ventanillas de embarques. Al llegar a aeropuerto de Barajas, misma tragedia de escalerillas, jardineras, y sala con puertas q no se abren y dejan bloqueados a todos los pasajeros.
    Nosotros teníamos enlace a Sevilla tan solo una hora después de haber llegado a Madrid, motivo por el que reclamamos nos dejaran pasar o perderíamos vuelo, como nosotros muchos otros pasajeros. Tuvimos que volver a pasar por el control de objetos.
    Estrenados buscando puerta de embarque, cogimos vuelo. Pero ta contábamos que ahí no acabaría nuestra odisea, ya que nuestras maletas no venían en el vuelo.
    Con lo cual a esperar que las localicen y podamos recoger nuestras pertenencias
    No se si es cierto esto de la caídas del sistema, mas bien me huele a boicots, o hechos provocados, en los que esta claro los jodidos somos los que les hacemos ganar un montón de millones.
    Ojalá se pudiese ir en tren a las islas.
    Cosa poco probable por ahora

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