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Compareciendo en el Congreso de los Diputados
A pesar del escasísimo tiempo del que dispongo últimamente, no puedo dejar pasar la oportunidad de explicar aquí la experiencia de ser llamado a comparecer en el Congreso de los Diputados.
El jueves 11 de abril, tan solo 6 días antes de la fecha fijada para la comparecencia, recibí una llamada del Congreso de los Diputados en la que se me informaba que había sido seleccionado por las Comisión Constitucional que está elaborando la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, en calidad de ex-Director General de Gobierno Abierto y Nuevas Tecnologías del Gobierno de Navarra, pionero en la redacción de una ley por la transparencia en España, y elaborada por mi equipo durante el tiempo que ostenté el cargo. Por supuesto, no dudé ni un instante en aceptar la invitación, al margen de las obligaciones legales que pudieran derivarse.
En primer lugar, decir que me llama la atención el poco margen de tiempo que me dieron desde el primer contacto hasta la comparecencia, cinco días escasos surcados por un estupendo fin de semana, y con una agenda, que, en mi caso, es poco dada a la dilatación, más bien siendo proclive a todo lo contrario. No obstante, una vez superada la primera impresión, me dispuse a escribir mi ponencia. Sabiendo que, en ningún caso, leer discursos es mi estilo -más bien suelo ‘contarlos’- esta vez el escenario y la relevancia de lo que pudiera decir requeriría plasmarlo en letras, y así trasladar el mensaje claro a los diputados que tuvieran a bien escucharme.
En segundo lugar, y dada la materia que se iba a tratar, desde el principio aposté por no elaborar el texto solo, lo haría público antes de imprimir la versión definitiva y escucharía todas y cada una de las sugerencias que me fueran llegando por los diferentes medios. Más allá de escuchar a todos antes del momento de mi intervención, también me conjuré para escuchar y trasladar la palabra de fuera al interior del Congreso durante la comparecencia, como así ocurrió, utilizando in-situ las sugerencias que fui recibiendo a través de Twitter en la ronda de pregunta de los diputados. Muchas gracias Marc Garriga, Access Info y OKFN por seguir la comparecencia en directo y ayudarme tan acertadamente en las respuestas a las preguntas de sus señorías.
Como era de esperar, los diputados allí presentes, tuvieron a bien criticar todo aquello que sobrepasase los límites establecidos por una atmósfera ‘polite’ y extremadamente construida en clave jurídica, factores que ya esperaba encontrarme y que quise contrarestar con palabras y acciones de transparencia extrema, algo que alguno no supo (ni quiso) entender en clave intencionalidad, tomando mis palabras en su literalidad. Así mismo, mi mensaje estuvo cargado de intencionalidad tecnológica, campo en el que muevo con soltura, y aspecto absolutamente necesario en la elaboración de cualquier proyecto hoy si queremos que esté vigente mañana. No obstante, no entraré en detalles políticos y, como ya les dije en mi despedida, por lo que a mi respecta, no encontrarán más que apoyo, ayuda y aliento en una labor tremendamente importante para el futuro de nuestro país, eso sí, siempre y cuando lo hagan con valentía.
Como he comentado, varias fueron las veces que colgué el texto de la comparecencia en la red -aquí tenéis la cuarta y última versión subida-, dándole difusión en Twitter y en Facebook para que quién quisiera aportara su granito de arena. Numerosas fueron las sugerencias y correcciones, a través de las redes sociales, mail, Whatsapp e incluso por el cada vez menos popular teléfono. Muchas gracias a todos.
Una experiencia inolvidable, emitida por streaming en un Congreso, a pesar de todo, cada vez más cercano a la tecnología. Una experiencia que me enriqueció enormemente, y que refuerza en mi creencia de que las cosas se pueden cambiar, y que lo mejor es cambiarlas desde dentro, lugar desde el que, en un futuro, espero volver a intentarlo como ya hice cuando tuve oportunidad en el Gobierno de Navarra.
Finalmente, el texto, aunque lo podéis encontrar aquí en su penúltima versión, quedó como sigue:
Madrid, Congreso de los Diputados, 17 de abril de 2013
Buenas tardes, Arratsaldeon,
Señor Presidente, señorías, amigos que nos seguís por Streaming y, cómo no, Twitter.
Permítanme que les muestre mi satisfacción al ser llamado ante esta comisión como impulsor de la Ley de Transparencia y de Gobierno Abierto de Navarra, vigente desde el pasado diciembre y el primer texto auténticamente aperturista y colaborativo de España. Espero poder aportar mi experiencia en un campo en el que, lamentablemente, no existe tradición en nuestro país.
La Ley Foral 11/2012 de 21 de Junio, de la Transparencia y Gobierno Abierto, nació ambiciosa, valiente y con el objetivo de llegar a todos los ciudadanos. Sin embargo, veía la luz con una clara vocación de ser copiada, como así está siendo, y, como es natural, para ser mejorada. No obstante, tengo que lamentar que, si bien la Ley de Transparencia objeto de esta comisión sí se ha inspirado en el texto navarro, no ha copiado aspectos básicos y, por descontado, no ha mejorado la propuesta, como sí han hecho los textos que se están trabajando en Extremadura, Andalucía, Murcia y otras regiones de nuestro país.
‘Open process’, ‘blogs’, ‘la administración pública escuchará con atención’ o ‘dispositivos de telecomunicaciones móviles’ son solo una muestra de lo que aparece en la Ley que junto con los navarros construimos en la Comunidad Foral y que hoy echo de menos tras la lectura de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno que pretende aprobar este parlamento.
He seguido muy de cerca esta comisión. Por esta sala han pasado varias personas que han solicitado la inclusión de esta institución, de otra o de la de más allá en la citada Ley, así como añadir personas, cargos o entidades. En mi ánimo no está entrar en este debate, ya que el propio espíritu de una Ley como la que aquí se está tratando no puede establecer distinciones. Seamos prácticos. Cualquier persona sabe en qué se gasta su dinero y, por tanto, querrá saber en que se gasta el dinero que ha puesto a disposición de su país para su evolución y construcción. Queda claro, por lo tanto, que cualquier persona, institución, entidad, ente, agrupación, espacio o lo que ustedes quieran, que reciba un solo euro público, debe estar sometido a la Ley de Transparencia, incluyendo a las empresas que han recibido ayudas o subvenciones, por muy pequeñas que sean.
Dicho esto, en mi condición de profesional de la tecnología, con más de 15 años trabajando en el sector TIC, hoy como Consultor Tecnológico en Oracle, una de las empresas tecnológicas más grande del mundo, y como apasionado del Gobierno Abierto, en este caso en mi puesto de miembro de la junta directiva de la Open Knowledge Foundation en España y ex Director General de Gobierno Abierto y Nuevas Tecnologías del Gobierno de Navarra, me centraré en las carencias tecnológicas que encuentro en el texto puesto a disposición del público hace ya nueve meses. Y es que no podemos obviar el momento en el que vivimos, marcado por una nueva era en las comunicaciones, impulsadas de formar exponencial por la irrupción de los canales sociales y, en igual medida, por la popularización de los soportes móviles. Dos factores que han acercado a las personas, pero que lamentablemente no han asumido desde la administración, ensanchándose la brecha que separa a las personas de la política, de sus representantes.
Señorías, la Transparencia es parte del Gobierno Abierto, y el Gobierno Abierto es, además, Colaboración y Participación, formando así el tridente de la apertura. No podemos ser transparentes sin la colaboración ni la participación de los ciudadanos. En Navarra, cuando nos planteamos construir este instrumento de transparencia, vital para la continuidad democrática, lo hicimos de abajo a arriba, es decir, conversando con los ciudadanos y preguntándoles cómo querían que fuera su Ley. De esta forma, en un año escaso, salimos a la calle hasta en trece ocasiones para preguntarle a la gente cómo querían que se construyera el Gobierno Abierto de Navarra, desde el principio, sin lentejas. Esta conversación, rica e instructiva hasta límites insospechados -descubriendo perfiles ilustrados profundamente en apertura de datos, transparencia o comunicación- tuvo, y tiene su continuidad en medios digitales, principalmente en las redes sociales, dónde se recogieron las peticiones y se trasladaron la Ley de Transparencia Foral en plena construcción, así como de inmediato a la acción de gobierno. Así de simple. Asumiendo que ya es tarde para cambiar los hechos, siendo imposible construir esta Ley de Transparencia nacional a partir de las aportaciones de los ciudadanos, sí que tenemos tiempo para incluir la conversación en el texto de la Ley.
Conversar, dialogar, y otras palabras que representan la comunicación bidireccional inmediata, brillan por su ausencia en este texto, un texto que, a mi modo de ver, nace obsoleto, que no entiende el momento en el que vivimos y que no tiene en cuenta la realidad tecnológica en la que se mueven los españoles. El hecho de que la palabra ‘Internet’ no aparezca ni una sola vez es muy representativo, así como que la que aparezca sea web, cuando la población ‘conversa’ y se informa cada vez más en la movilidad. La distancia que separa la política de la ciudadanía no es física, ahora mismo es tecnológica. Si quieren estar dónde están los ciudadanos, hoy deben situarse dónde se mueve más de la mitad de la población y hacer lo que ellos hacen: conversar, y, a poder ser, en la base tecnológica actual y futura.
Sin ánimo de entrar en términos ni aspectos legales, espacio en el que, al contrario que en el tecnológico, no me muevo con soltura, les tengo que pedir que eliminen el silencio negativo del texto y lo transformen en silencio positivo. El silencio administrativo no debe ser una opción, como aparece en el artículo 17.4. Muy ligado al párrafo anterior, en el que sugiero el inicio de la conversación con la ciudadanía, es de pura lógica entender que ésta no se puede producir cuando uno de los interlocutores es sordo y mudo, y además no pone remedio a su carencia. En Navarra optamos por el silencio positivo, y es que en nuestro ánimo estaba entender al ciudadano y, como ya hemos dicho, conversar con todo aquel que lo quisiera, con un solo objetivo: construir la acción de gobierno entre todos.
Asumiendo que los mismos ciudadanos serán los que fuercen su entrada en la conversación, como ya se produce en la relación entre la empresa privada y el cliente -cambiando la estrategia los primeros en función de lo que extraen de los segundos- tratemos de abonar el terreno de juego para que esta conversación, la que nos importa, la que se producirá entre la gente y las instituciones, se produzca con la mayor igualdad. Me estoy refiriendo, señorías, a poner disposición de quienes están pagando sus impuestos todos los datos que se han generado, se generan y se generarán. Estoy refiriéndome a la inclusión de la apertura de datos y al acceso a la información en la Ley de una forma clara y definitiva.
‘Open Data’ es el termino anglosajón para referirse a la apertura de datos. Una necesidad y una obligación que, afortunadamente, ya han sabido ver muchas administraciones en el mundo y, esta vez sí, en España. País Vasco, Asturias, Navarra, Aragón, Castilla y León, Cataluña e incluso el Gobierno de España, han construido su espacio de apertura de datos con mayor o menor éxito, así como otras tantas administraciones que también se han sumado, pero que sería imposible enumerar. Aprovechemos la redacción de esta Ley para unificar criterios, consensuar los estándares internacionales y confabularnos para poner a disposición del público, sin necesidad de que los pidan, el máximo número de datos que se pueda. Apertura total, acceso a la información extremo. Si los ciudadanos no tienen la misma información que aquellos que se supone son sus representantes algo falla, las exigencias no serán las mismas, y es entonces, como ahora, cuando nos encontramos ante un sistema viciado. Por favor, dicten unas directrices únicas y construyan un repositorio global de datos en España, en el que todos depositen el máximo de información, con los mismos criterios técnicos e internacionales, evitando así la multiplicidad de portales y páginas absurdas. Me consta que el BOE está deseando liderar esta consolidación. Regúlenlo.
Toda información debe construirse en formatos que se puedan manejar con suma facilidad, que lo puedan leer las máquinas, que permitan su exposición, trato, proceso y reutilización. Reutilizar, importante verbo que, si bien se contempla en la Ley que tratamos en esta comisión, deberíamos ampliar su significado en su sentido más amplio. La reutilización de documentación y su puesta a disposición del público puede estar ya recogida, aunque no con la fuerza que realmente se merece una apertura de datos real y sincera. Sin embargo, el concepto de reutilización tiene un componente tecnológico importantísimo que, como ya se hizo en la ley Navarra, debe incluirse por dos motivos más que justificados: El ahorro que supone una política pública de reutilización TIC y el aporte al I+D+i que a buen seguro apoyará el crecimiento tecnológico y emprendedor en nuestro país. El País Vasco, en su decreto 159/2012 de Apertura y Reutilización de las aplicaciones Informáticas de la Administración Pública –decreto del de disponen copias en infinidad de espacios de Internet que se han eco del asunto-, ya contempla que no se podrá iniciar desarrollo informático alguno sin que se haya certificado que no existe uno similar en cualquier administración del mundo del que se pueda aprovechar su código para su reutilización ¿Saben ustedes los ahorros que esto puede generar? Así mismo, decreta que se deberá poner a disposición del mundo los desarrollos que se generen en la administración vasca, para su reutilización por otros, la investigación o lo que se considere conveniente ¿Saben ustedes lo que esto aporta al I+D+i de cualquier región o país?
Información es poder. Hacer una Ley en la que se favorezca la apertura de datos y su reutilización es repartir el poder. Demuestren que están dispuestos a jugar en el mismo terreno de juego que aquellos que le han posicionado en el asiento que ocupan, y pongan a su disposición toda la información posible, sin que tengan que pedírsela.
Para finalizar, y para que quede constancia de las propuestas concretas que hago ante esta comisión, les pido encarecidamente que tenga en consideración los siguientes puntos en la construcción de la Ley de Transparencia:
- Incluyan a todo aquel que es beneficiario de un solo Euro público, con independencia de su naturaleza, procedencia, clase o actividad.
- Tengan en cuenta cualquier dispositivo, actual o futuro, y no pierdan de vista que debemos de estar dónde están los ciudadanos. Ayer en la Web, hoy en el móvil y mañana no sabemos. Hagan un Ley en la que tecnología marque el paso, se asegurarán no tener que cambiarla el año que viene.
- No hagan una Ley sorda y muda, impongan el silencio administrativo positivo.
- Legislen la apertura de datos y unifiquen criterio para todas las Administraciones Públicas, así como construyan un único repositorio ‘Open data’ para un acceso a la información extremo que englobe el conjunto del Estado.
- Incluyan un apartado valiente de reutilización, tanto en la obligación de buscar desarrollos aprovechables como en la necesidad de construir en base a poder ofrecer ese trabajo a la humanidad. El I+D+i, más necesario que nunca, lo agradecerá.
En resumen: conversen. Conversen con los ciudadanos, aprovechen la Ley para abrir el diálogo, como yo mismo he hecho para elaborar esta comparecencia, abriendo el documento a la participación, a la crítica y, en definitiva, a su consenso.
Los tiempos han cambiado. Sean valientes.
Muchas gracias. Eskerrik asko.
Eso se llama ‘Gobierno Abierto’
Estos últimos días, después de ver, por ejemplo, el último programa de ‘Salvados‘, así como las entrevistas a los dos máximos representantes políticos de mi país, me he dado cuenta, por fin, que lo único que le falta al ‘Gobierno Abierto‘ es que lo nombren. Podría poner muchos más ejemplos, pero es duro observar que en todas y cada una de estas emisiones en masa se define perfectamente la materia e intenciones, pero no se nombra, y sí, me considero responsable. Muchas son las definiciones de ‘Gobierno Abierto‘, como la de mi genial amigo Álvaro Ramírez-Alujas en su artículo ‘Gobierno Abierto es la respuesta: ¿Cuál era la pregunta?‘, aunque mi impresión es que pocas son las personas que realmente lo conocen, y he aquí preocupación.
En cierta manera, ‘Gobierno Abierto‘ me recuerda a los comienzos de Internet. Aquel maravilloso lustro que desembocó en el año 2000. Por aquel entonces, pocos conocían la red, y ésta se fue haciendo fuerte, hasta que hoy son más lo que no entienden la vida sin conexión que los contrarios. De la misma manera, hace más de 4 años, pocos, o ninguno, comprendían el microblogging. Hoy, estos mismos que aborrecieron ‘hablar de su vida’ en público inundan el ‘Timeline de los más pacientes, y Twitter se ha convertido en una nueva y rica fuente de información utilizada cada segundo por particulares, empresas y prensa, los mismos que la rechazaron en sus inicios.
Soy absolutamente consciente que la popularidad del ‘Open Government‘ nunca llegará a los cotas de las ejemplos propuestos, pero también soy conocedor que la materia de la que se ocupa esta nueva forma de gobernar, basada en la tecnología, tiene un calado y una relevancia infinitamente superior. Cuando se habla de ‘transparencia‘, se pretende cambiar la relación administración-ciudadano con la máxima ‘participación‘, se pide la máxima ‘colaboración‘ para construir la sociedad, se trabaja por la ‘apertura de datos‘ o se busca la ‘simplificación‘ eliminando burocracia, no lo dudemos, se esta hablando de ‘GOBIERNO ABIERTO‘, con mayúsculas. El problema está en que quien lo menciona no sabe de esta corriente, aunque la esté impulsando. Es nuestra responsabilidad, la de aquellos que hemos comenzado esta corriente, dar a conocer y ordenar el conocimiento. En muchas ocasiones me da la sensación de que siempre estamos los mismos en idénticos lugares, eventos, congresos y universidades, aunque en la parte positiva, y con perspectiva, es lo mismo que pasaba a finales de los 90 en las fiestas y ponencias de Internet en Madrid y Barcelona -las mismas caras, las mismas bromas- y hace pocos años en los encuentros Twitter, como el Pacharan and Twitts o el Eats and Twitts.
Este miércoles compareceré en la Asamblea de Extremadura, en Mérida. Objetivo: hablar de Transparencia y Gobierno Abierto. Lo mismo haré el 28 de septiembre en el Congreso de los Diputados, y en octubre me pasearé por Barcelona y Sevilla con el mismo fin. Por mi parte que no quede. Me considero responsable, impulsor y pionero de Gobierno Abierto desde el momento en el que hicimos lo imposible por sacar la primera ‘Ley de Transparencia’ que se ha aprobado en España, y hasta la fecha, la única. Espero que pronto, con el trabajo de todos, podamos hablar con la misma fuerza que este fenómeno se merece.
Community Managers e intrusismo, digo, e ignorancia (la del cliente)
Este verano, tal vez por los efectos del calor, han florecido algunos post y comentarios lamentando, por una parte, el ‘intrusismo’ profesional en el campo de los Community Managers, y, por otra, un sector crítico con los primeros reclamando su espacio tras haber obtenido un flamante título que ‘le acredita’ como profesional con tan cursi nombre.
Lamentando ambas posturas, e incluso avergonzándome de ellas, conviene recordar a los contendientes que la reglas, como siempre, las fija el mercado. Por aquello de ‘no hacer amigos’, obviaré los nombres de los que me han vuelto a ‘invitar’ a reflexionar sobre esta maltratada profesión, sobre la que ya escribí hace tres años (también en su versión inglesa) siendo a día de hoy, de largo, el post más visto mes a mes en esta bitácora.
El problema de toda esta absurda discusión, es que se ha engañado y se engaña mucho. El desconocimiento de las herramientas sociales es profundo, y si hablamos de las mediciones, la ignorancia no tiene fondo. Las empresas, muchas, e incluso con renombre en el mundo de la publicidad, lo saben, y han lanzado ofertas sin el más mínimo pudor, a sabiendas de que el cliente no entendía ni la mínima parte de la acción, y mucho menos el retorno. Por otra parte, las avispadas academias de formación, e incluso las prestigiosas escuelas de negocio, se han lanzado a formar sobre un asunto del que no sabían mucho más que no fuera que ‘estaba de moda’. A la sombra de estos árboles, y con el terreno fértil, han crecido los autónomos que, con estas manitas, la tricotosa y su costoso titulín -los menos-, se han creído que pueden competir contra las grandes agencias de publicidad en la gestión de redes sociales, publicidad e Internet, y lo mejor es que han podido: en ambos casos han jugado con la ignorancia del cliente.
En el momento en el que las empresas y clientes sepan diferenciar un buen profesional de Internet, de un ‘Motorcycle seller’ (que decía un buen amigo en su BIO de Twitter, que precisamente era todo lo contrario), el mercado posicionará el humo junto a la hoguera, siendo, a día de hoy, pocos los que se libren de la Inquisición. Mientras tanto, veremos a las empresas de publicidad y comunicación tratando de entrar en un mercado en el que no creen -una cuestión de volumen-, a los espacios formativos lucrándose a base de emitir títulos con el nombre de la profesión de moda -ya irán por el 5.0-, y a los sufridos ‘autónomos’ vendiendo ‘gestión’ cuando ni de lejos entienden el negocio de su cautivo y arriesgado cliente.
SOCIAL MEDIA MANAGER: Who should it be? What should they do?
In just a short period of time, at least in Spain, the Social Media Manager figure is being almost compulsively requested by many companies and brands. This position, also known as Community Manager is, in my opinion, being treated with very little warmth, and, in some cases, as an inconvenient necessity.
On one hand, business managers do not have a good understanding of this ‘vacancy’, but feel that if they don’t have it, they can lose precious time against the competition, and on the other hand, people in these roles are being considered in the best of cases, as mileuristas (a person with a monthly salary of €1000), when not interns, that actually are there to learn and never to teach, although the issue of recent grads undoubtedly merits a separate chapter.
Leaving Anglicisms for another day, the Social Media Manager of the company is the one that has in its hands the power of the brand image, the performance, the products, the opinions, in short, the key to the closet from where we are going to dress up the presentation for the client in an increasingly bigger arena, the Internet, which, lest we forget, has surpassed the very television with respect to user’s consumption time. The person that finally covers this strategic position-nowadays announced on Infojobs though personally I believe that because of its complexity and sensitivity it should be requested by a Headhunter- What should he do? Or better yet, who should it be? We’ll try to answer these two questions:
Who should be the Social Media Manager in a company? First, this person should be ‘popular’, yes this adjective so tacky and so American, ‘popular’, or at least come across that way. There are numerous examples of network gurus that give off a certain aura of having been “ousted from the class”. These may be scholars, writers, daring, or whatever you want but these people are not good enough to fill this position: “how are you going to be the social image of anything when you have fewer friends that Gargamel”? Certainly, it’s hard to find this out in an interview, however you should know through intuition. Secondly, the candidate, I understand, must have proven communication skills, which means, that in no case can it be that person inside the organization who cannot communicate with those around him, much less if those that surround him have a lower ‘ranking’ in the hierarchy. If he were to come from the outside, once more, it’s hard to recognize this trait, hence the search should and must be professionally done. Third, lastly, taking for granted, we should be in front of a profound connoisseur, or better yet, a lover of everything that has to do with the Internet, mobility and a long list of anything that you can think of, understanding, of course, that he speaks English, German or Chinese, depending on the needs that we are going to find in the next point.
Once the perfect candidate is ‘caught’, we would still have something equal to or more complicated left to address: what to do…
What should a Social Media Manager do? Without getting into what tool should be used, it is important to make certain that the brand new assignee with such a rare title, has an in-depth knowledge of the company, the brand, its history, its clients and its market, so, it is essential that he feels close to the CEO, CFO, and other acronyms. In addition he should be reading whatever directory falls in his hands, supporting sales people on their trips to meet customers and learn about product issues and finally, not becoming alienated when spending days with the mail clerk entrusted to deliver mail, newspapers or anything similar, because by doing this he will learn a lot about the people of the institution. Once he knows how the company is run and what its objectives are, our person must, before starting a mad race to 2.0, design an Internet strategy and depending on the features go to one place or to another on the network, and in no case to all. He must select, especially, those that can be serviced, that is, acting bi-directionally on behalf of the company, something frequently overlooked.
We could continue this post by saying if you must “be” on Twitter, Facebook, Tuenti, Digg, Youtube, Xing or Linkedin, try to figure out what would be more convenient, whether to create a blog, a microsite or a survey, as well as identify forums, chats or discussion boards that we should ‘put our nose’ in. But this is so unique and ‘personal’ for each one of the brands that it should be governed by the previously commented and vital viral and social strategy on the Internet that, in many cases goes through a needed and thorough image makeover.
GOBIERNO ABIERTO: Primeras impresiones e ideas
Pocos son los días que llevo al frente de mi nueva empresa, sí, empresa, y es que así es como lo voy a considerar: un nuevo reto en el que tengo unos objetivos que cumplir. En este cortísimo periodo de tiempo he podido comprobar, muy por encima, pero con cariño, lo mucho que se ha trabajado hasta hoy en las áreas de las que ahora soy responsable, la buena gente que componen mi gran equipo y, por tanto, el interensantísimo legado del que me voy a hacer cargo.
No sería justo si reconociera, sin más, que me esperaba todo lo que me voy encontrando. Empezaré, desde la máxima humildad, reconociendo que desconocía la magnitud y el calado de la misión en la que he metido. Lo digo con sinceridad y orgullo, pero también alertando sobre lo negativo de lo que trato de exponer. No debería ser que, considerándome una persona completamente involucrada en materia tecnológica en Navarra, no tuviera constancia de las labores que de forma tan sobresaliente se llevan a cabo en la Dirección General del Gobierno de Navarra que ahora pasa a llamarse de ‘Gobierno Abierto y Nuevas Tecnologías‘. Por lo tanto, como primeras medidas, y añadiéndolas a la continuidad de los trabajos que necesariamente se tienen que mantener, vamos a tratar de comenzar ‘abriendo el Gobierno’ con la ayuda de todos los que puedan aportar y quieran, que sé que sois muchos y, con total seguridad, mucho más entendidos en tecnicismos, proyectos, ideas y vanguardias que yo.
Difundir todo aquello que emana de esta Dirección General en primer lugar, por extensión de la Consejería de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior -verdadera impulsora de nuestro proyecto- y, dada la horizontalidad de los servicios que prestamos, tratar que lo hagan el resto de Consejerías del Gobierno de Navarra, será la primera misión. Utilizaremos todos los canales en los que hoy se encuentra el usuario y en los que se encontrarán mañana.
Como decía anteriormente, ‘abrir el Gobierno’ es buscar las aportaciones de todos vosotros, los usuarios, y que os comuniquéis de una forma fluida y continua con aquellos a los que nos han encomendado la gestión. La suma de la comunicación de la misión, actuaciones, objetivos y trabajos de cualquier estamento, a las aportaciones de todos vosotros, grandes expertos en cualquier área que queramos tocar, son las bases que deben conformar nuestra forma de trabajar. Por mi parte tenéis el compromiso que así se hará en la Dirección general que represento, y, como decía antes, lo extenderé a la Consejería de la que dependo, y trataré de impulsarlo en el resto de Gobierno de Navarra.
Este binomio Gobierno + Usuario (por no llamarlo contribuyente, pueblo, ciudadano o cualquier otra expresión oficialista) debe conjugarse de forma clara. Para ello crearemos los canales necesarios de comunicación que aun no están creados en Internet y movilidad: Twitter, Facebook, el ahora tan de moda Google + y todo aquel que consensuemos entre todos, veamos necesario, o nos aborde en los próximos días, meses o años. Todos estos espacios servirán para generar la conversación suficiente para que tanto usuarios (también me gusta la palabra ‘clientes’) como gestores nos alimentemos de las aportaciones de un lado y de otro.
Los tiempos han cambiado, es una realidad, y la comunicación no puede ser la misma, aunque no caeremos en la creencia de que todo el mundo se encuentra inmerso en nuestro mismo grado de ‘frikismo’, por lo que los espacios presenciales cobrarán relevancia, eso sí, optimizada. Sin adelantar nada, sería más que necesario que, a la mayor brevedad posible, convoquemos un evento presencial en el que expliquemos los pormenores de nuestros objetivos, compartamos miedos e inquietudes y discutamos estrategias de actuación con todos aquellos que hayan querido venir a esta jornada de puertas abiertas. En lo que a mi Dirección General se refiere, insisto, única área en la que me puedo comprometer, tenemos la intención de mostrarnos al mundo para darnos a conocer y escuchar todas vuestras aportaciones de forma presencial en el mes de septiembre, pasado el verano. Lo que no quita que abramos de forma inmediata el resto de canales y empecemos a trabajar juntos todos.
Con la misma humildad con la que empecé este post, y siguiendo en la línea de pediros ayuda para construir el futuro y tomar las decisiones de forma consensuadas, os traslado mis primeras inquietudes y, por tanto -espero- las vuestras, que hablan de Gobierno Abierto -al completo y en mayúsculas-, nube, código abierto, 012 accesible desde todos los canales, bases de datos libres para su general explotación y transparencia en todo lo que hagamos o queramos hacer, a lo que añado todas vuestras inquietudes, críticas y, sobre todo, y desde el agradecimiento, vuestra ayuda.
PRENSA: Tablets y periódicos online
Sin creerme las ‘megacifras‘ que se están distribuyendo en relación al crecimiento de las tablets en este año 2011, lo que está claro es que se ha abierto la veda y más de 100 dispositivos similares van a salir al mercado mundial para competir con el ingenio de Apple, que dada la experiencia en este tipo de tecnologías, podría ser en poco tiempo el Eoraptor de las tabletas. Los diarios, siempre vigilantes ante estos cambios que en ocasiones les sobrepasan, tratan de mover ficha y, el que más o el que menos, ha decidido invertir en estas aplicaciones móviles, principalmente en la de la manzana, a sabiendas que es una inversión que difícilmente retornará, por lo que será gasto. ¿Es realmente una inversión de futuro o estamos acelerando el fin de la prensa escrita?.
Sin llegar al extremo de The Daily, primer periódico solo para tablets, en España, como pionero, nació Orbyt, del que ya comentamos largo y tendido en este mismo blog unos días antes de que viera la luz, y ya por aquel entonces advertíamos que estábamos ante ‘más de los mismo’, no sin antes ‘felicitar a los compañeros de ElMundo.es por, al menos, hacer algo en línea con la evolución natural de Internet’. La evolución del actual ‘niño mimado’ de Pedro J. Ramirez -con una atención en Twitter que, a mi entender, roza el ridículo- ha llevado a promocionar este quiosco virtual hasta la extenuación, regalando, con cualquier excusa, el acceso a este servicio, sin que hayan tenido en cuenta que en ese formato solo lo van a leer quienes hasta entonces lo hacían en papel, sus clientes, usuarios que quieren ver en su ordenador, móvil o tablet un soporte sustitutivo del papel, cuando en realidad no tiene nada que ver, y las generaciones que nos preceden nunca entenderán el gesto de pasar las páginas sobre una pantalla, es como si hubiésemos adaptado la máquina de escribir al ordenador y nos obligásemos a darle a la manivela cada vez que sonase un ‘ping’ anunciando el fin del folio para pasar a la siguiente línea. Todo esto, me hace pensar que estamos atacando a los que hasta hoy mantienen a flote los diarios, es decir, aquellos que pagan en el quiosco de la esquina entre uno y tres euros por ver lo que parece que ahora se ofrece sin valor alguno, y para muestra, mi cuenta, activa desde ‘el minuto uno’ en Orbyt y que desde entonces me permite acceder de forma gratuita, engrosando, supongo, la lista de 30.000 suscriptores de los que alardea el rotativo del que he extraído hoy este pantallazo de mi iPad, aunque también pudiera haberlo hecho del Marca -hubiera sido la primera que este diario cruza el umbral de mi puerta- o de Elle, Telva, La Razón, Expansión y tantos otros. Una verdadera ganga.
La situación no es fácil, y considero que se está cometiendo un grave error optando por la vía del también llamado ‘ePaper‘, y como suele habitual en esta bitácora, aportaré humilde lo que considero que deberían hacer los medios impresos para evitar catalizar su debacle, tal y como están haciendo con esta serie de inventos:
- Demostrar valentía en el rediseño de la edición Online, ausencia que ya advertíamos cuando en junio de 2010 ABC anunciaba un nuevo ‘pinta y colorea’ a su fachada. Las cabeceras digitales no pueden ser todas iguales, es imperdonable que tengamos que leer la marca para saber en que medio nos encontramos, ya que en todos se repite el mismo formato: tres bloques diferenciados bajo un cabecero que anuncia ‘Urgentes’ como si fuera el viejo teletipo, y cada uno de los bloques con el predominante izquierdo y sus noticias destacadas, uno central diferenciado normalmente en otro color u oscuro dedicado al deporte, y un derecho como cajón desastre en el que diluyen al pobre anunciante que sigue abonando religiosamente sus CPM. Casualidad o no, todos los diarios de España, salvo honrosas excepciones, siguen esta tendencia.
- Apostar por un formato compatible en la usabilidad de los nuevos dispositivos. No podemos pedir al usuario que en el iPad, Galaxy o el tablet que venga lea el diario en PDF por muy enriquecido que esté o por muy maquillado -en nombre- que se quiera mostrar, la forma de leer en este soporte debe parecerse a la navegabilidad online, y resulta hiriente tener que pasar hojas en un formato en el que no se lee nada, hay que ampliarlo. No sé si HTLM5 es la solución definitiva, pero sí sé que poner los anuncios en PDF me recuerda a la primera versión de QDQ, que mostraba el anuncio del cliente en este formato y se queda tan a gusto, una muestra de la sensibilidad de los por aquel entonces competidores de la empresa en la que trabajaba, y que tanto nos dio que hablar.
- Ofrecer publicidad predominantemente basada en la coordenada. Verdadero valor diferencial de la comunicación online respecto de la tradicional, pudiendo incluso personalizar en algunos casos el mensaje en función de la edad, sexo, titulación, empleo, afinidades u otras características del usuario.
- Adaptar las redacciones al medio. Nos es lo mismo la lectura reposada del papel versus la inmediata, vertical y desconcentrada mirada de un lector de Internet, y no digamos de los dispositivos móviles, por lo tanto, la ampliación de todas estas noticias no tendrá que ser necesariamente dentro de nuestra cabecera.
- Algunos ejemplos ya han dado este paso, como The Guardian, pero hay que hacer todos los componentes de la empresa partícipes en la creación del nuevo medio digital, todos ellos deberán aportar como periodistas, lo sean o no, con su Twitter, Facebook, blog o cualquiera de las herramientas de la red, y así enriquecer
- Olvidarse del teletipo y dar paso a la comunicación online. No nos os olvidemos que la red está llena de información, y ésta debería formar el 80% de la información de los diarios, no a título anecdótico como hasta ahora, y en el caso de que no se haga así, será otro el que venga y con tres empleados montarán un espacio informativo a la altura, o por encima, en cuanto a contenido, con el único -y gran- escollo de la marca, siempre presente en la garantía del lector, aunque no sabemos hasta cuando.
Hay bastantes más, o habrá quien piense que alguna menos, pero la realidad es que las barreras de entrada están cayendo, queda la marca, esa es la realidad. Ya no son necesarias grandes rotativas ni enormes planes de distribución de los noticieros, cualquiera puede montarse su periódico en menos de 24 horas, es una realidad, la misma que dice que la garantía de marca de quien nos ha estado informando durante el último siglo es ahora mismo quien sustenta las cabeceras tradicionales online, sin que sepamos hasta cuando se mantendrá esta situación.
Os dejo otro pantallazo sacado de mi gratuidad en Orbyt que me ha hecho mucha gracia, más por constatar la llegada de un diario deportivo a mi casa -como ya dije algo inédito y espero que irrepetible- que por el contenido, que también.
LA RADIO: Pacto con las Nuevas Tecnologías, que no con el diablo
La radio, ese medio de comunicación cercano, directo, vivo y -hay que reconocerlo- lo más parecido a Twitter por su inmediatez, frescura y riqueza, parece que, hasta ahora, es quien mejor ha sabido aliarse con las nuevas tecnologías, para remontar, contra todo pronóstico, los malos augurios.
En un entorno en el que la inversión publicitaria cae en comparativa del primer trimestre de 2010 y el mismo periodo de 2011, la radio, junto a Internet -con un espectacular crecimiento del 18,5% ó del 20,5% según leamos el informe de Infoadex o de i2p- y la televisión -primer cotejo entre periodos sin publicidad en RTVE que arroja un crecimiento de entre el 0,9 y el 1,8%- crece con sus ondas entre un 3,8% y un 2,8%, un verdadero oasis en medio de un desierto en el que sus dos más viejos compañeros de viaje, el cine y y los diarios, caen una media del 30% en el caso de la gran pantalla, y un 9% para los que pudieran estar acelerando su debacle con iniciativas canibalísticas como Orbyt.
Que la radio crezca no es casual, es más, poco me parece. La alianza perfecta entre el invento atribuido a Marconi a finales del siglo XIX y los dispositivos de Internet y móvil, han llevado a que ambos se sirvan y convivan de una manera impecable, que bien quisieran algunos, pero que, lamentablemente, solo la propia naturaleza del medio radio ha llevado a este punto. Tampoco es casual que empezara este post señalando la semejanza con Twitter y el medio radiofónico, y es que si algo tienen en común es lo que ha hecho crecer y cimentarse a Internet como espacio de información: la instantaneidad, riqueza y la continua construcción de realidades, embelleciendo y engrandeciendo el hilo argumental, creando líneas de tiempo efímeras que al final se convierten en historias, que es lo que realmente demanda el público: historias.
Muchas veces hemos hablado de la posible simbiosis entre Internet y la televisión, entendiendo que tiene más razón de ser la unión de la escucha radiofónica y las nuevas tecnologías, y es que el número de aparatos receptores de radio se ha multiplicado por lo impensable, al menos en número de potenciales móviles, ordenadores y portátiles que pueden hacer las veces del viejo transistor sin necesidad de buscar la mejor orientación, antena o parte del cuerpo que mejor supiera atraer las muchas veces huidizas ondas. La radio se escucha por la red sin problemas, tal cual es -algo de lo que debería aprender la televisión, siempre escurriendo esta asignatura pendiente- y esa posibilidad de ampliar la cobertura a nivel mundial ha llevado a que se conjuguen sin temor las redes sociales y sus programas, que no las cadenas, animando a la participación, abriendo el comentario al público y dando cabida a quien representa su sustento material y moral. Desde aquí mi reconocimiento al trabajo sin complejos, sin miedos, con futuro y valiente que están llevando a cabo las grandes cadenas españolas, con ejemplos -los que sigo por usuario, mis disculpas al resto- como ‘Tiempo de Juego’ de Cope en Facebook, ‘Hora 25′ de la SER en Twitter, ‘Levántate y Cárdenas’ de Europa FM en Facebook y, como no, ‘Internet en la Onda’ en Radio Melodía -para todo el mundo por medio de Internet todos los jueves de 18.00 a 19.00 (GMT+2 Summer time)- que repasa la actualidad de Twitter, Facebook e Internet de forma participativa, programa que produce la empresa que dirijo, y que tan magistralmente presenta Javier Ábrego, pieza fundamental en LINC . Enhorabuena a todos estos espacios, no por el número de followers y fans -que también-, enhorabuena por llevar la esencia de Internet a las ondas, de una forma libre y habiendo sabido apreciar lo mucho que se puede aportar de forma tan rica como desinteresada.
ESTADOS UNIDOS: Operación desenrosque de boina
‘Es imprescindible viajar a los Estados Unidos al menos una vez año para desenroscarse la boina’. Con esta elocuente y descriptiva frase saludaba un buen amigo y exjefe cada vez que regresaba del viejo oeste con la maleta siempre cargada de nuevas ideas e innovadores proyectos, una sensación con la que de forma repetida me cargo cada vez que vuelvo del país que de la nada supo atraer a los emprendedores de Europa y, en definitiva, a lo mejor de cada casa, y esta vez no es un sarcasmo.
Con un ya casi extinguido año 1984, pisé por primera vez Estados Unidos, pasando mi primera noche en San Francisco, por esas fechas inmejorable plató de la película de James Bond ‘Panorama para matar’, estrenada un año después y, como es habitual en el género del agente de Su Majestad, inspirada en la máxima actualidad social del momento, ya por aquel entonces, Silicon Valley.
Acabo de regresar de Nueva York, de un viaje, en principio, de ocio, y, sin embargo, como ya he dicho tantas otras veces, soy incapaz de distinguir el asueto del trabajo, una suerte que también tiene su lado negativo en el ámbito personal. En esta ocasión, y como ya pude intuir en otra reciente visita a los Estados Unidos, he podido comprobar que, el patrón de que ’lo que sucede ahí se repite aquí de forma matemática’, ya no requiere de esos cinco años, como se decía inicialmente, o esos dos, que oía de forma reiterada hace bien poco, para trasladarse como un calco a nuestros mercados. Ahora, la traslación solo necesita de días para poderse implementar, faltando únicamente el componente cultural, batalla que doy por perdida en aquellos que en mi primer viaje a San Francisco contaban ya con dos dígitos en su casillero, que tengo la esperanza de que se está ganando en el resto de los que habían nacido, y que no me cabe ninguna duda que no es necesario batallear en los nativos digitales, es decir, en los que no pudieron asistir al estreno de la decimocuarta película de la saga de las adaptaciones de Ian Fleming.
La gran diferencia, y este es un aspecto que ya viene siendo repetitivo en esta bitácora, es que las herramientas disponibles aquí y allá son las mismas, para grandes y pequeños, para niños y niñas. Todos, absolutamente todos, tenemos acceso a los mismos dispositivos y aplicaciones, con lo que la diferencia está en el uso, es decir, en la cultura, de ahí que, con la implacable ley de la vida, cada vez serán más los que entiendan el momento en el que vivimos, y menos los que ignoren el cambio que ya se les ha venido encima.
Cuando hablo de herramientas, no hablo de Java, PHP o cosas, para algunos, raras, ni tan siquiera de mi añorado HTML, hablo de Twitter, Facebook y FourSquare, utilizados por tiendas, tienditas, tiendazas, bares, taxis e incluso el Empire State Building, que utiliza su cuenta tuitera y su página facebukera como lo pudiera utilizar la fruteria de la esquina, que, por cierto, en Estados Unidos, lo hace.
Si antes me llamaba la atención la cantidad de redes wifi que había en cada esquina, ahora mi asombro y, en gran medida, envidia, está focalizada en la generalización en el uso de esos espacios, las redes, que, aunque parezca mentira para algunos, tenemos disponibles en España en igualdad de condiciones, ni más ni menos, creando un recelo por estos lares injustificado y que bien se nos quitaría si siguiéramos la recomendación de mi exjefe con la que comienzo este post.
Si haces checking con FourSquare en cualquier punto de Nueva York, son decenas las ofertas a las que puedes acceder, así como conocer las novedades de cualquier establecimiento o servicio -incluso público (OMG)- por medio del simple pero efectivo Twitter, sin olvidarnos de la información que podemos obtener de Facebook, cada vez más presente y consciente de la importancia de la inmediatez de los dos anteriores ejemplos, añadiendo recientemente Facebook Places y Facebook Offers, orientadas a eso, a la inmediatez del consumidor y, como a nadie se le escapa, a la movilidad.
Son muchas las imágenes que me traje de anuncios en prensa promocionando sus espacios en redes, así como fotos de escaparates con pegatinas indicando lo mismo, e incluso descubrí ‘Google Favorite Places’, muy extendido entre el pequeño comercio y otra amenaza para la supervivencia de las Páginas Amarillas. Os dejo una de las promociones que me llamó la atención, no por su originalidad, pero si por su estandarte, la ABC, American Broadcasting Company, pionera en su día, y medio tradicional hoy, que parece entender el imparable ascenso que está experimentando Internet como soporte.
No hemos aprendido la lección de prestar el máximo de atención a lo que por allí sucede para tratar de llegar a un acuerdo de mínimos en la histórica pero poco evolutiva parte del globo en la que nos toca luchar contra los elementos. Son muchos y, de momento poderosos, los que manejan la información en contra de la evolución, pero debemos congratularnos al comprobar que las barreras de entrada no existen, que competimos en igualdad de condiciones y que el cambio de tendencia ya se está dando, estando en nuestra mano el buen uso de las aplicaciones para que, como en Estados Unidos, su uso sea normalizado y el usuario entienda y perciba su utilidad, ventaja y, sobre todo, su beneficio.
#OTLIVE: ¿Twitter en la televisión?
Un año vamos a cumplir desde que Veo7 emitió por primera vez para toda España un tuit en directo. Hito en el que participé desde la concepción hasta la aparición, un 8 de febrero, de los comentarios de los espectadores en un faldón bajo la imagen de los presentadores de la joven televisión de Unidad Editorial , acción que dirigía desde el área tecnológica y 2.0 LINC, empresa en la que sigo al frente. Por lo tanto, un año separa estas imágenes, la del primer programa con Twitter en directo y la que se pudo ver ayer en Telecinco con motivo del ‘reality musical’ Operación Triunfo:
Todos los que nos dedicamos a la comunicación en Internet, sabemos que desde el nacimiento de este soporte como negocio -más o menos 1998- hemos sido fielmente acompañados por aficionados y grupúsculos que se han dedicado a aprovecharse del desconocimiento del cliente para engañarle, timarle, aprovecharse y, con un objetivo claro, facturar por nada, lo que viene siendo un ‘vendedor/a de humo’. Nuestra labor de evangelización -el 90% de nuestro tiempo de venta- se ha visto entorpecido porque por regla general todos nuestros posibles clientes han sido víctimas de estos estafadores. Esta situación nos ha llevado a que tengamos que asumir el papel de la mujer del César, a quien no le bastó con ser honesta, también tuvo que parecerlo. Actuaciones como las de ayer -y no me refiero a la de los chavales que ya bastante tienen con lo que tienen- no hacen más que sembrar dudas sobre nuestra labor, sobre nuestra responsabilidad de demostrar que este soporte es más válido que el resto, funciona a día de hoy y es claramente el futuro de la comunicación, si no es ya el presente.
En ningún caso digo que lo que relato a continuación haya sido construido con intención, pero insisto que al menos algo no me cuadra de la dura gestión de Twitter en directo, y digo dura con conocimiento de causa, y es que es un tema muy sensible y ya en su día tuvimos que gestionar un situación de crisis al respecto.
Desconozco el número de tuits que ayer se emitieron en la red social con el hashtag #otlive, pero como dato cercano deciros que en Twision manejábamos hasta 4.000 mensajes en las dos horas que funcionaba el programa, por lo tanto, y dada la magnitud de la cadena y su audiencia -ayer cerca de dos millones de media, un 12% de share- entiendo que recibirá alguno más. Pues bien, a pesar de la cantidad de información que podían seleccionar, y de los pocos que se decidieron a emitir (uno por concursante al finalizar su actuación), tuvieron a bien elegir -de los pocos que yo vi- el de un tal @borjaapple2011 (que podéis ver en la imagen superior y cuya cuenta se creó hace 5 días) con 4 horas de retraso en su emisión, y a continuación un tuit de un tal @bouchard3, un joven criminólogo de 14 años que acababa de crear la cuenta 4 horas antes de la emisión de OT.
No es que sospeche de nada. Insisto que creo en este medio, y por eso incido en lo de que tenemos que parecer honestos además de serlo, pero lo que levantó las sospechas de que algo no iba bien en los tuits que aparecían en directo eran lo viejos que eran los que aparecieron al principio (hasta cuatro horas de antigüedad), pero, sobre todo, el que pusieran uno de una cuenta que no existía en Twitter, concretamente la de @newtevemix, que bien pudiera haber sido un error tipográfico, aspecto que hay que cuidar al máximo.
La noche siguió su curso y parecía que la normalización en los mensajes a través de Twitter se iba asentando y se emitían en directo, como el que dieron cabida de @julietabolullo, si no fuera porque parece que es una colaboradora de los responsables 2.0 del programa, y unos minutos antes de su televisivo mensaje mandó esta imagen desde el lugar en el que se encontraba.

Por último, y también pensando que es fruto de la casualidad, rondando la medianoche aparecieron los dos últimos tuits que analicé, de @Clau_respira y @cristinuss, que luego resultó que eran amigas y coincidían en que horas antes se habían comunicado, o al menos lo habían intentado, con Juanjo Amorín, Director de OTLive.es (según reza su BIO en twitter) y aquí os paso esos mensajes:
Bien es cierto que hubo textos de personas que nada nos harían sospechar, como el de @vileeee, de Tarragona, pero tanto como que el número de emitidos y descuadres es demasiado alto.
Entendiendo que todo tiene su explicación, y que se debe a la casualidad -no lo dudo- es importante reiterar la importancia de nuestro papel evangelizador, y, al menos en mi equipo, sabemos que manejar tuits en directo es muy difícil, tan difícil como restablecer la confianza en nuestro medio si el cliente se ve, una vez más, ninguneado.














