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Posts Tagged ‘Javier Ábrego’

‘Nos lo tenemos que creer’


Esta semana han publicado una entrevista que me hicieron hace ya algún tiempo. No sin antes agradecer a CanalSoy.tv su gran trabajo y, por supuesto, a Javier Ábrego por lo cómodo que me sentí ante sus preguntas, quisiera compartir la primera parte del vídeo.

Ha sido un placer descubrir que en estos primeros 10 minutos han conseguido resumir muy fielmente mi forma de pensar, de vivir las cosas. Sin adelantaros mucho más, tan solo decir que lo resumiría en ‘nos lo tenemos que creer‘, y eso implica todos los ámbitos. Si no te lo crees, no lo hagas. Yo me lo creo.

Para los muy fans, masocas o luchadores por la causa ;-) , aquí tenéis la segunda parte de la entrevista.

LA RADIO: Pacto con las Nuevas Tecnologías, que no con el diablo


La radio, ese medio de comunicación cercano, directo, vivo y -hay que reconocerlo- lo más parecido a Twitter por su inmediatez, frescura y riqueza, parece que, hasta ahora, es quien mejor ha sabido aliarse con las nuevas tecnologías, para remontar, contra todo pronóstico, los malos augurios.

En un entorno en el que la inversión publicitaria cae en comparativa del primer trimestre de 2010 y el mismo periodo de 2011, la radio, junto a Internet -con un espectacular crecimiento del 18,5% ó del 20,5% según leamos el informe de Infoadex o de i2p- y la televisión -primer cotejo entre periodos sin publicidad en RTVE que arroja un crecimiento de entre el 0,9 y el 1,8%- crece con sus ondas entre un 3,8% y un 2,8%, un verdadero oasis en medio de un desierto en el que sus dos más viejos compañeros de viaje, el cine y y los diarios, caen una media del 30% en el caso de la gran pantalla, y un 9% para los que pudieran estar acelerando su debacle con iniciativas canibalísticas como Orbyt.

Que la radio crezca no es casual, es más, poco me parece. La alianza perfecta entre el invento atribuido a Marconi a finales del siglo XIX y los dispositivos de Internet y móvil, han llevado a que ambos se sirvan y convivan de una manera impecable, que bien quisieran algunos, pero que, lamentablemente, solo la propia naturaleza del medio radio ha llevado a este punto. Tampoco es casual que empezara este post señalando la semejanza con Twitter y el medio radiofónico, y es que si algo tienen en común es lo que ha hecho crecer y cimentarse a Internet como espacio de información: la instantaneidad, riqueza y la continua construcción de realidades, embelleciendo y engrandeciendo el hilo argumental, creando líneas de tiempo efímeras que al final se convierten en historias, que es lo que realmente demanda el público: historias.

Muchas veces hemos hablado de la posible simbiosis entre Internet y la televisión, entendiendo que tiene más razón de ser la unión de la escucha radiofónica y las nuevas tecnologías, y es que el número de aparatos receptores de radio se ha multiplicado por lo impensable, al menos en número de potenciales móviles, ordenadores y portátiles que pueden hacer las veces del viejo transistor sin necesidad de buscar la mejor orientación, antena o parte del cuerpo que mejor supiera atraer las muchas veces huidizas ondas. La radio se escucha por la red sin problemas, tal cual es -algo de lo que debería aprender la televisión, siempre escurriendo esta asignatura pendiente- y esa posibilidad de ampliar la cobertura a nivel mundial ha llevado a que se conjuguen sin temor las redes sociales y sus programas, que no las cadenas, animando a la participación, abriendo el comentario al público y dando cabida a quien representa su sustento material y moral. Desde aquí mi reconocimiento al trabajo sin complejos, sin miedos, con futuro y valiente que están llevando a cabo las grandes cadenas españolas, con ejemplos -los que sigo por usuario, mis disculpas al resto- como ‘Tiempo de Juego’ de Cope en Facebook, ‘Hora 25′ de la SER en Twitter, ‘Levántate y Cárdenas’ de Europa FM en Facebook y, como no, ‘Internet en la Onda’ en Radio Melodía -para todo el mundo por medio de Internet todos los jueves de 18.00 a 19.00 (GMT+2 Summer time)-  que repasa la actualidad de Twitter, Facebook e Internet de forma participativa, programa que produce la empresa que dirijo, y que tan magistralmente presenta Javier Ábrego, pieza fundamental en LINC . Enhorabuena a todos estos espacios, no por el número de followers y fans -que también-, enhorabuena por llevar la esencia de Internet a las ondas, de una forma libre y habiendo sabido apreciar lo mucho que se puede aportar de forma tan rica como desinteresada.


#NASF: de cómo empezó un movimiento

12 diciembre, 2010 1 comentario

Tan solo han pasado 5 días desde que 16 navarros -en parte o en pleno- aterrizamos en España después de seis intensos días en Silicon Valley, nuestra ‘Meca’, el lugar de culto y peregrinación de todo aquel que se dedique a las nuevas tecnologías y, en concreto, mi hábitat profesional desde hace ya más de 13 años.

Una experiencia única, probablemente inigualable por su naturaleza espontánea y llena de energía que se ha transformado en un movimiento que desde su creación hemos bautizado como #NASF, articulación de Navarra y San Francisco, movimiento del que vamos a hablar en algún que otro evento y muchos y diversos foros, por lo que en este post me alejaré de explicaciones y reflexiones sobre el viaje, trataré de centrarme en el nacimiento de esta iniciativa, una cuestión que nos ha sido planteada reiteradamente en nuestros lugares de procedencia, pero, sobre todo, en nuestro destino, donde los representantes de todas y cada una de las empresas que visitamos en el área de la bahía de San Francisco se mostraron sorprendidos por lo ‘particular’ del asunto, entendiendo como tal el que no estuviera sustentada por institución, empresa o marca alguna. Recordemos como surgió todo.

26 de noviembre de 2009. Prácticamente un año antes del efectivo despegue al lejano oeste. Ese día, Bernardo Hernández, por aquel entonces Director Mundial de Marketing para Google -y hoy Director Mundial de Productos Emergentes en la misma compañía- tenía previsto dar una charla en el Palacio de Congresos de Vitoria, invitado por Euskadinnova y organizado por mi buen amigo David Montero, coordinador del Centro de Empresas e Innovación de Álava CEIA. La conferencia era a las 7 de la tarde y ese día nos tocaba trabajar a Javier Ábrego y a mi en la sede de LINC de Zaragoza, lo que suponía que si queríamos acceder al don de ubicuidad tendríamos que recorrer 545 kilómetros y llegar a casa 17 horas después de haber salido. Como era de prever, y como en otras ocasiones, ‘carretera y manta’ fue el lema y cumplimos con nuestras obligaciones profesionales y, en este caso, personales, dándonos cita en la capital vasca unos minutos antes de que comenzara la ponencia, tiempo en el que aproveché para saludar a Bernardo, viejo compañero de luchas en esto de las Nuevas Tecnologías y al que tengo el placer de conocer desde finales del siglo pasado, cuando empezamos a colaborar en nuestras empresas raíz. Durante esa conversación, en principio de amigos, me invitó a sumarme a un viaje a Silicon Valley que llevaría a cabo empresas vascas, y que él mismo estaba organizando por medio de una de las múltiples empresas en las que está invirtiendo, Stepone, que trata de poner en contacto oferta con demanda entre Estados Unidos y España en materia de Recursos Humanos, capital y emprendimiento. Una vez aclarado que LINC estaba radicada en Navarra y que la posibilidad de unirme al grupo vasco era remota, me ofrecí voluntario para mover el viaje en la Comunidad Foral y sacarlo adelante con la marca ‘Navarra’, algo que iniciamos de inmediato presentándole de forma conjunta el proyecto tanto a Cámara Navarra como a CEIN, presentaciones que hice personalmente los días siguientes.

5 de junio de 2010. Informe Semanal emite el reportaje ‘A la conquista de Silicon Valley‘.

Es sábado por la noche y los de siempre estamos conectados a Twitter mientras vemos la televisión y, por ende, comentamos lo que vemos: envidia, es el viaje de los vascos a nuestra Tierra Prometida. Alguien -hay discrepancias sobre el autor aunque es lo menos relevante- apunta que en Navarra deberíamos hacer algo similar, a lo que no me queda más remedio que exponer, insisto, por Twitter, la situación del ya empolvado proyecto que presenté y del que no había noticia alguna hasta la fecha, por lo que en ese mismo momento, y tras un ‘no hay c… a hacerlo nosotros mismos’ -expresado por una gran persona y mejor amigo que precisamente por eso no voy a citar- dio lugar a una comida que se celebró la semana entrante en el restaurante El Mercao en convocatoria pública, es decir, se difundió la comida y el fin en Twitter hasta la extenuación y se unió todo el que quiso, sin excepción, aunque bien es cierto que en esa comida se consideró que faltaban algunos, pocos, y se les invitó de manera particular. 14 fue el número máximo de expedicionarios que se consideró como óptimo para que no se desbordara y, en palabras de uno de los presentes ‘el límite estaría en el radio de audición de una mesa alargada’, es decir, tenía que ser un grupo en el que nos pudiésemos entender todos. Finalmente fuimos 16 los que volamos, y en ocasiones 20 los que fuimos a alguna visita, y, la verdad, hubo muchos en lista de espera a los que de forma particular les pido disculpa por la rigidez de esta norma.

Se eligió la fecha, sin duda el ‘puente foral’ era la mejor época. Era un viaje particular y cuantos menos días laborables absorbiéramos de nuestro trabajo mucho mejor. Solicitamos presupuestos de viajes a las agencias que conocíamos, con un único briefing: ganaría la más barata. Seleccionamos aquellas empresas que nos gustaría visitar, y todos y cada uno de nosotros pusimos a disposición del resto nuestros contactos, conocimientos y ventajas, y desde ese momento nos empezamos a parecer un poco a los americanos: compartíamos, no ocultábamos, y es así como empezó a fraguarse, en mi opinión, el espíritu #NASF. Hubo visitas que nos costaron más, también encuentros que nos costaron menos, pero luchamos por todo, y, en honor a la verdad, tan sólo Facebook no cuajó, y es que la red social líder no hace visitas guiadas, aunque fuimos ‘a la Navarra’ y aquí tenéis la prueba:

Parte del equipo #NASF en el hall la sede de Facebook en Palo Alto

Un movimiento colaborativo desde sus inicios, trabajado por todos, apoyado al máximo y luchado, en el que la comunicación y el consenso han sido nuestro eje, sumado al dinamismo, que no nos ha dejado adormecer el sueño en ningún momento, que de forma individual y como grupo -por sentimiento- luchó y lucha por Navarra, hasta el punto de pedir formalmente a Twitter que pusiera en Pamplona su sede para Europa, y si no era posible la de España, y nos lo creíamos, y nos lo creemos, sólo así se consiguen las metas, creyéndonoslo y sin complejo alguno. Esto es sólo el principio, queda mucho por hacer, y lo haremos, contaremos los sentimientos, vivencias, sensaciones y pormenores del viaje, trataremos de fijarnos en lo bueno de fuera y en cuidar lo excelente que también tenemos dentro, aunque todo esto mejor lo dejo para las convocatorias de encuentros y acciones #NASF, acciones que estoy tratando de poner en limpio y, en concreto, hay una en la que me gustaría empezar de forma inmediata en busca de captación de ideas y talento que tan sólo pasan fugazmente por Navarra, y se van… pero eso es otra historia.

De momento, #NASF ha dejado y dejará huella, como ésta en un espacio de reunión de Ideo

#NASF en el centro de mesa de Ideo de papel

CAMPUS PARTY: El futuro de la TV a debate, y ahí estaba, junto a los grandes, otro grande, LINC


De vez en cuando, y sin perder de vista la humildad, es un placer hacer una inmersión en una borrachera de percepción de tu trabajo en un espacio tangible. Esta frase, que puede parecer rebuscada y vacía de contenido, tiene su explicación en lo que pude vivir y sentir ayer en la Campus de Party de Valencia.

Todavía con el sopor del que ha dormido muy poco, y con la satisfacción del que ha cumplido una misión -aun llegando a las 3 de la mañana después de haber recorrido más de 1.000 kilómetros en un sólo día- para mi es un orgullo escribir este post de urgencia para describir lo que puede ver y sentir ayer mientras LINC, empresa que dirijo, participaba en la mesa Televisión Interactiva’ del área de Creatividad de la Campus Party, representada por Javier Ábrego, pieza imprescindible en nuestra estrategia, junto a Paco Asensi, Director de Desarrollo de Negocio de RTVE.es y Germá Arroyo, jefe del departamento Multimedia de la RTVV -Canal9-.

LINC es una empresa joven, con poco más de un año de existencia, que se mueve en la dificultad de abordar un terreno con pocas barreras de entrada reales -que no sean la honestidad, el trabajo y la disciplina- y después de mil y una historias, retos y, como no, fracasos, ha comenzado una etapa, esperemos, imparable.

No es la primera vez, por supuesto, que LINC participa en una mesa redonda, conferencia, evento o encuentro, pero sí es la primera vez que vemos florecer el principio de una apuesta en la que hemos estado involucrados desde el principio, que no es otra que el inevitable cambio en la forma de ver la televisión, en la que tenemos mucho que decir, y, como resumió ayer Javier ‘La participación del espectador por Twitter en la TV es la evolución natural del medio‘, y ahí hemos estado nosotros, y ahí estaremos nosotros, y ahí tendremos mucho que aportar.

La televisión nacional de referencia, la televisión autonómica de la región en la que se celebra Campus Party y LINC, debatieron sobre el futuro de la televisión y la forma en la que, sí o sí, interactuarán los usuarios en el futuro, o más bien, en el presente, como en Twision, que vio la luz el 19 de marzo de este año, el primer programa sobre Twitter y con Twitter como principal implicado de la televisión en el mundo, del que se hicieron eco medios nacionales e internacionales, como el que nos dedico el Washington Post, y en el que, como no, estaba LINC.

Somos jóvenes, somos pocos, pero se está hablando del futuro del medio de comunicación rey, la tele, unido al que nos apasiona, Internet, que amenaza con arrebatar la corona a las 625 líneas, y ahí estábamos nosotros, y ahí estaba LINC.

Enhorabuena Javi, enhorabuena equipo -¡sois los mejores!-, muchas gracias Grupo Heraldo y Grupo La Información por la apuesta, muchas gracias Eventosfera, organizadora de Campus Party por invitarnos y muchas gracias a todos por el apoyo. ¡Esto no ha hecho más que empezar!.

EXPERIENCIA ONLINE: De cómo gestionar una crisis en directo


No voy a repetir las explicaciones sobre el último programa de Twision, ofrecido en Veo7 y al que asesora LINC, la empresa que dirijo, ya que, de  forma magistral, tanto Javier Ábrego, mi mano derecha, como Melchor Miralles, un descubrimiento, que ya lo era en lo profesional, pero que ahora tengo el honor de contar con él desde el punto de vista personal, han tenido a bien dar la cara en forma de post, dejando claro lo que significa trabajar en televisión y, sobre todo, lo que significa el compromiso, el respeto y, tan ausente en muchos casos, la educación.

En esta ocasión, voy a aprovechar para hablar de una experiencia, dura pero maravillosa, que surgió de la nada en la madrugada del sábado al domingo pasado, en la que un equipo enorme de gente -por su trabajo y profesionalidad, que no por su número- y yo mismo, nos vimos envueltos en una crisis en Internet en directo, momento que dudo que hayan vivido muchos de los mal llamados ahora ‘Community Manager‘ o ‘Social Media Manager‘, títulos que, por cierto, están perdiendo credibilidad por la falta de profesionalidad, formación y, sobre todo, compromiso, que están demostrando no sólo ellos, también los que los nombraron.

Aquella noche, de la que han pasado ya 72 horas, y, por tanto, ya hemos podido reposar lo ocurrido, me senté delante de la televisión minutos antes de las 12 de la noche, ordenador, Iphone y BlackBerry en mano, y con la misma ilusión con la que lo llevo haciendo desde que el pasado 18 de marzo, día en el que, según escribí en esta misma bitácora, ‘nacía la televisión bidireccional‘, un hito en la televisión moderna y un paso más en el crecimiento de Internet, al que asistía como invitado de excepción como consultor de la cadena de Unidad Editorial.

Todo iba más o menos según lo previsto, el programa estaba grabado, y tal y como escribe Melchor en su blog ‘Todas las cadenas del planeta lo hacen cada día sin que aparezca ningún rótulo que lo acredite ni se mencione expresamente‘, por lo tanto, emitir un programa grabado entra dentro de la normalidad, aunque todo empezó a desmoronarse cuando los ya populares ‘tuits’ que iban apareciendo en el programa día tras día no terminaban de aparecer. Tras el primer corte publicitario, y dentro de la comprensible frustración de los muchos seguidores que teníamos monitorizados con hashtags -varios son los que se suelen utilizar y no sólo #Veo7-, listas en twitter y otros grupos que conocíamos, se empezó a cocinar una pequeña pero gran rebelión que entiendo que llevó a muchos a dejar de comprender la realidad de la tele, y a multiplicar de forma exponencial su grado de enfado por no verse partícipe del programa, tal y como había sido en los anteriores, en los que incluso se competía por ver quien aparecía más veces, se cambiaban avatares para aparecer más guapo o guapa, se aprovechaba para anunciar algún evento ‘tuitero’ de desvirtualización y tantas y tantas cosas que tan bien nos lo han hecho pasar y que, por qué no, tanto nos ha unido a muchos a esas horas de la madrugada.

Como todas las semanas, y desde diferentes cuentas, asumimos la atención de los ‘tuiteros’ que tan fielmente seguían el programa, criticando algunas fases del programa y alabando otras. Como siempre, dándoles respuesta liderados por la cuenta oficial de Veo7 y, como era de esperar, tras los anuncios vinieron las ‘sospechas’ de que el programa ‘estaba grabado’, un hecho que de forma descontrolada se convirtió en delito, haciéndose la bola cada vez más grande. De la misma forma que durante los diez programas anteriores habíamos coordinado respuestas, actuaciones, comentarios y estrategia de uso en las cuentas de Twitter oficiales y personales relativas al programa, esta vez no íbamos a ser menos, aunque la cosa venía muy mal dada y el cuerpo pedía ingresar de forma urgente en piltra. Así que de forma coordinada y con todas las ganas del mundo, montamos un gabinete de crisis online que bien merece ser caso de estudio en las mejores escuelas de negocio de España, ahora que tan bien considerada está la ‘Gestión de la Crisis’ y ‘La Cultura del Error’, añadiendo que me ha tocado estudiar casos con mucha menos enjundia.

Las críticas, duras, e incluso en algunos casos llegando al insulto, iban llegando en forma de torrente, de la misma forma que todos los implicados, o al menos los que los ‘tuiteros’ siempre nos vieron como implicados, respondíamos, de forma clara y sin censuras, en directo, esta vez sí, demostrando que realmente estaban ante un programa que de verdad escuchaba a su audiencia, les respondía y les tenía en cuenta, pidiendo disculpas, agradeciendo e incluso tratando de reconducir algunas malas interpretaciones de lo que aquella noche estaba ocurriendo. ¿Alguna vez habéis visto este grado de interactuación en la televisión, radio o prensa escrita?, yo no.

El programa finalizaba y los comentarios continuaban, aunque esta vez empezaban a convertirse en respuestas de comprensión, de ánimo, de enhorabuena y reconocimiento por el camino trazado, y, sobre todo, de agradecimiento por la respuesta y la gestión de la situación a lo largo de la última hora. Ahí seguíamos, ahí continuábamos, grandes profesionales que prefirieron dar la cara a esconderse en la fácil excusa de la ya entrada madrugada, y, al menos hasta las 3 de la mañana, se siguió trabajando en continuar con la conversación explicativa a todo aquel que lo requirió, se dirigió a Veo7 o a cualquiera de nosotros de forma personal.

En definitiva, una ‘crisis online en directo’ en toda regla. Un caso único en el que me podría extender de manera infinita, que probablemente me hizo perder un par de kilos, que fue responsable de una nueva visita a mi pinchazo ‘duo voltarem-valium’ del día siguiente y que me imposibilitó la conciliación del sueño durante un par de horas más, pero de la que he aprendido, y mucho, la lección de que siendo honesto, escuchando, respondiendo, cumpliendo, involucrándote y, en definitiva, diciendo la verdad, es más que posible salir de una situación que se tornaba negra, muy negra, pero a la que supimos dar la vuelta.

Por último, constaté que es importante saber elegir también a los clientes. Como en este caso, grandes profesionales que acompañan la difícil pero brillante andadura de Veo7. Grandes e implicados. A todos ellos mi enhorabuena. Y, aunque no hiciera falta, confirmé que trabajo con un gran equipo, que no mira el reloj, comprometido y que realmente quiere a su trabajo. Muchas gracias mi gente.

TWISION: Nace la televisión bidireccional


Acaba de terminar el programa Twision que hoy estrenaba Veo7 , un programa que pretende recoger lo más importante que se ha recogido durante la semana en la Redes Sociales, especialmente en Twitter.

No sería honesto si no dijera que la empresa que dirijo, LINC, es parte implicada en el proyecto, ya que asesora a Veo7 en la ejecución del programa, en la formación de su gente en materia 2.0 y en la estrategia global en la conversación digital, por lo que ‘somos parte’, lo que me hace sentirme muy orgulloso del trabajo y de contar en mis filas con profesionales de la talla de Javier Ábrego.

Dicho esto, creo que es importante señalar que el programa de hoy, dentro de los errores que se comenten en todos los pilotos, ha mostrado la realidad del futuro en la televisión, que no es otra que la implicación del espectador en el transcurso del programa, destacando como Melchor Miralles ha recogido las críticas que lamentaban que se hablase sólo de política, y, casualidad o no, reconduciendo el programa por otros derroteros.

La continua participación de los tuiteros, que durante la hora que ha durado el programa han emitido 1.967 mensajes (fuente Eventosfera) comentando lo que en el plató sucedía -accediendo muchos de ellos a su emisión en pantalla- dan muestra del potencial de participación que tiene conjugar la pequeña pantalla con una red social tan sencilla y efectiva como es Twitter.

Sin entrar demasiado en detalle de lo caótico que en algunos momentos ha podido resultar para el espectador lo que sucedía en sus televisores, creo que la improvisación debe ser la base, en parte, de estos programas, ya que el guión debe ser dictado, insisto, en parte, por los usuarios de la redes que en esos momentos quieran intervenir, y eso es muy difícil, aunque lo hayan intentando hoy en Veo7, y, en gran medida, lo hayan conseguido.

Muchas gracias a todos los profesionales de la cadena de televisión de Unidad Editorial por confiar en nosotros, y enhorabuena por apostar por la innovación. A buen seguro saldrán imitadores, pero el primer ladrillo ya está colocado, y lleva un nombre, Veo7.

Enhorabuena a Javier Ábrego por su frescura ante la cámara, algo aún más difícil si presentas junto a un monstruo como Melchor Miralles, y gracias por esos ‘momenticos’ que nos has dado, como estas fotos en directo que has sacado con todo descarado con tu recién estrenado iPhone:

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