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Compareciendo en el Congreso de los Diputados
A pesar del escasísimo tiempo del que dispongo últimamente, no puedo dejar pasar la oportunidad de explicar aquí la experiencia de ser llamado a comparecer en el Congreso de los Diputados.
El jueves 11 de abril, tan solo 6 días antes de la fecha fijada para la comparecencia, recibí una llamada del Congreso de los Diputados en la que se me informaba que había sido seleccionado por las Comisión Constitucional que está elaborando la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, en calidad de ex-Director General de Gobierno Abierto y Nuevas Tecnologías del Gobierno de Navarra, pionero en la redacción de una ley por la transparencia en España, y elaborada por mi equipo durante el tiempo que ostenté el cargo. Por supuesto, no dudé ni un instante en aceptar la invitación, al margen de las obligaciones legales que pudieran derivarse.
En primer lugar, decir que me llama la atención el poco margen de tiempo que me dieron desde el primer contacto hasta la comparecencia, cinco días escasos surcados por un estupendo fin de semana, y con una agenda, que, en mi caso, es poco dada a la dilatación, más bien siendo proclive a todo lo contrario. No obstante, una vez superada la primera impresión, me dispuse a escribir mi ponencia. Sabiendo que, en ningún caso, leer discursos es mi estilo -más bien suelo ‘contarlos’- esta vez el escenario y la relevancia de lo que pudiera decir requeriría plasmarlo en letras, y así trasladar el mensaje claro a los diputados que tuvieran a bien escucharme.
En segundo lugar, y dada la materia que se iba a tratar, desde el principio aposté por no elaborar el texto solo, lo haría público antes de imprimir la versión definitiva y escucharía todas y cada una de las sugerencias que me fueran llegando por los diferentes medios. Más allá de escuchar a todos antes del momento de mi intervención, también me conjuré para escuchar y trasladar la palabra de fuera al interior del Congreso durante la comparecencia, como así ocurrió, utilizando in-situ las sugerencias que fui recibiendo a través de Twitter en la ronda de pregunta de los diputados. Muchas gracias Marc Garriga, Access Info y OKFN por seguir la comparecencia en directo y ayudarme tan acertadamente en las respuestas a las preguntas de sus señorías.
Como era de esperar, los diputados allí presentes, tuvieron a bien criticar todo aquello que sobrepasase los límites establecidos por una atmósfera ‘polite’ y extremadamente construida en clave jurídica, factores que ya esperaba encontrarme y que quise contrarestar con palabras y acciones de transparencia extrema, algo que alguno no supo (ni quiso) entender en clave intencionalidad, tomando mis palabras en su literalidad. Así mismo, mi mensaje estuvo cargado de intencionalidad tecnológica, campo en el que muevo con soltura, y aspecto absolutamente necesario en la elaboración de cualquier proyecto hoy si queremos que esté vigente mañana. No obstante, no entraré en detalles políticos y, como ya les dije en mi despedida, por lo que a mi respecta, no encontrarán más que apoyo, ayuda y aliento en una labor tremendamente importante para el futuro de nuestro país, eso sí, siempre y cuando lo hagan con valentía.
Como he comentado, varias fueron las veces que colgué el texto de la comparecencia en la red -aquí tenéis la cuarta y última versión subida-, dándole difusión en Twitter y en Facebook para que quién quisiera aportara su granito de arena. Numerosas fueron las sugerencias y correcciones, a través de las redes sociales, mail, Whatsapp e incluso por el cada vez menos popular teléfono. Muchas gracias a todos.
Una experiencia inolvidable, emitida por streaming en un Congreso, a pesar de todo, cada vez más cercano a la tecnología. Una experiencia que me enriqueció enormemente, y que refuerza en mi creencia de que las cosas se pueden cambiar, y que lo mejor es cambiarlas desde dentro, lugar desde el que, en un futuro, espero volver a intentarlo como ya hice cuando tuve oportunidad en el Gobierno de Navarra.
Finalmente, el texto, aunque lo podéis encontrar aquí en su penúltima versión, quedó como sigue:
Madrid, Congreso de los Diputados, 17 de abril de 2013
Buenas tardes, Arratsaldeon,
Señor Presidente, señorías, amigos que nos seguís por Streaming y, cómo no, Twitter.
Permítanme que les muestre mi satisfacción al ser llamado ante esta comisión como impulsor de la Ley de Transparencia y de Gobierno Abierto de Navarra, vigente desde el pasado diciembre y el primer texto auténticamente aperturista y colaborativo de España. Espero poder aportar mi experiencia en un campo en el que, lamentablemente, no existe tradición en nuestro país.
La Ley Foral 11/2012 de 21 de Junio, de la Transparencia y Gobierno Abierto, nació ambiciosa, valiente y con el objetivo de llegar a todos los ciudadanos. Sin embargo, veía la luz con una clara vocación de ser copiada, como así está siendo, y, como es natural, para ser mejorada. No obstante, tengo que lamentar que, si bien la Ley de Transparencia objeto de esta comisión sí se ha inspirado en el texto navarro, no ha copiado aspectos básicos y, por descontado, no ha mejorado la propuesta, como sí han hecho los textos que se están trabajando en Extremadura, Andalucía, Murcia y otras regiones de nuestro país.
‘Open process’, ‘blogs’, ‘la administración pública escuchará con atención’ o ‘dispositivos de telecomunicaciones móviles’ son solo una muestra de lo que aparece en la Ley que junto con los navarros construimos en la Comunidad Foral y que hoy echo de menos tras la lectura de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno que pretende aprobar este parlamento.
He seguido muy de cerca esta comisión. Por esta sala han pasado varias personas que han solicitado la inclusión de esta institución, de otra o de la de más allá en la citada Ley, así como añadir personas, cargos o entidades. En mi ánimo no está entrar en este debate, ya que el propio espíritu de una Ley como la que aquí se está tratando no puede establecer distinciones. Seamos prácticos. Cualquier persona sabe en qué se gasta su dinero y, por tanto, querrá saber en que se gasta el dinero que ha puesto a disposición de su país para su evolución y construcción. Queda claro, por lo tanto, que cualquier persona, institución, entidad, ente, agrupación, espacio o lo que ustedes quieran, que reciba un solo euro público, debe estar sometido a la Ley de Transparencia, incluyendo a las empresas que han recibido ayudas o subvenciones, por muy pequeñas que sean.
Dicho esto, en mi condición de profesional de la tecnología, con más de 15 años trabajando en el sector TIC, hoy como Consultor Tecnológico en Oracle, una de las empresas tecnológicas más grande del mundo, y como apasionado del Gobierno Abierto, en este caso en mi puesto de miembro de la junta directiva de la Open Knowledge Foundation en España y ex Director General de Gobierno Abierto y Nuevas Tecnologías del Gobierno de Navarra, me centraré en las carencias tecnológicas que encuentro en el texto puesto a disposición del público hace ya nueve meses. Y es que no podemos obviar el momento en el que vivimos, marcado por una nueva era en las comunicaciones, impulsadas de formar exponencial por la irrupción de los canales sociales y, en igual medida, por la popularización de los soportes móviles. Dos factores que han acercado a las personas, pero que lamentablemente no han asumido desde la administración, ensanchándose la brecha que separa a las personas de la política, de sus representantes.
Señorías, la Transparencia es parte del Gobierno Abierto, y el Gobierno Abierto es, además, Colaboración y Participación, formando así el tridente de la apertura. No podemos ser transparentes sin la colaboración ni la participación de los ciudadanos. En Navarra, cuando nos planteamos construir este instrumento de transparencia, vital para la continuidad democrática, lo hicimos de abajo a arriba, es decir, conversando con los ciudadanos y preguntándoles cómo querían que fuera su Ley. De esta forma, en un año escaso, salimos a la calle hasta en trece ocasiones para preguntarle a la gente cómo querían que se construyera el Gobierno Abierto de Navarra, desde el principio, sin lentejas. Esta conversación, rica e instructiva hasta límites insospechados -descubriendo perfiles ilustrados profundamente en apertura de datos, transparencia o comunicación- tuvo, y tiene su continuidad en medios digitales, principalmente en las redes sociales, dónde se recogieron las peticiones y se trasladaron la Ley de Transparencia Foral en plena construcción, así como de inmediato a la acción de gobierno. Así de simple. Asumiendo que ya es tarde para cambiar los hechos, siendo imposible construir esta Ley de Transparencia nacional a partir de las aportaciones de los ciudadanos, sí que tenemos tiempo para incluir la conversación en el texto de la Ley.
Conversar, dialogar, y otras palabras que representan la comunicación bidireccional inmediata, brillan por su ausencia en este texto, un texto que, a mi modo de ver, nace obsoleto, que no entiende el momento en el que vivimos y que no tiene en cuenta la realidad tecnológica en la que se mueven los españoles. El hecho de que la palabra ‘Internet’ no aparezca ni una sola vez es muy representativo, así como que la que aparezca sea web, cuando la población ‘conversa’ y se informa cada vez más en la movilidad. La distancia que separa la política de la ciudadanía no es física, ahora mismo es tecnológica. Si quieren estar dónde están los ciudadanos, hoy deben situarse dónde se mueve más de la mitad de la población y hacer lo que ellos hacen: conversar, y, a poder ser, en la base tecnológica actual y futura.
Sin ánimo de entrar en términos ni aspectos legales, espacio en el que, al contrario que en el tecnológico, no me muevo con soltura, les tengo que pedir que eliminen el silencio negativo del texto y lo transformen en silencio positivo. El silencio administrativo no debe ser una opción, como aparece en el artículo 17.4. Muy ligado al párrafo anterior, en el que sugiero el inicio de la conversación con la ciudadanía, es de pura lógica entender que ésta no se puede producir cuando uno de los interlocutores es sordo y mudo, y además no pone remedio a su carencia. En Navarra optamos por el silencio positivo, y es que en nuestro ánimo estaba entender al ciudadano y, como ya hemos dicho, conversar con todo aquel que lo quisiera, con un solo objetivo: construir la acción de gobierno entre todos.
Asumiendo que los mismos ciudadanos serán los que fuercen su entrada en la conversación, como ya se produce en la relación entre la empresa privada y el cliente -cambiando la estrategia los primeros en función de lo que extraen de los segundos- tratemos de abonar el terreno de juego para que esta conversación, la que nos importa, la que se producirá entre la gente y las instituciones, se produzca con la mayor igualdad. Me estoy refiriendo, señorías, a poner disposición de quienes están pagando sus impuestos todos los datos que se han generado, se generan y se generarán. Estoy refiriéndome a la inclusión de la apertura de datos y al acceso a la información en la Ley de una forma clara y definitiva.
‘Open Data’ es el termino anglosajón para referirse a la apertura de datos. Una necesidad y una obligación que, afortunadamente, ya han sabido ver muchas administraciones en el mundo y, esta vez sí, en España. País Vasco, Asturias, Navarra, Aragón, Castilla y León, Cataluña e incluso el Gobierno de España, han construido su espacio de apertura de datos con mayor o menor éxito, así como otras tantas administraciones que también se han sumado, pero que sería imposible enumerar. Aprovechemos la redacción de esta Ley para unificar criterios, consensuar los estándares internacionales y confabularnos para poner a disposición del público, sin necesidad de que los pidan, el máximo número de datos que se pueda. Apertura total, acceso a la información extremo. Si los ciudadanos no tienen la misma información que aquellos que se supone son sus representantes algo falla, las exigencias no serán las mismas, y es entonces, como ahora, cuando nos encontramos ante un sistema viciado. Por favor, dicten unas directrices únicas y construyan un repositorio global de datos en España, en el que todos depositen el máximo de información, con los mismos criterios técnicos e internacionales, evitando así la multiplicidad de portales y páginas absurdas. Me consta que el BOE está deseando liderar esta consolidación. Regúlenlo.
Toda información debe construirse en formatos que se puedan manejar con suma facilidad, que lo puedan leer las máquinas, que permitan su exposición, trato, proceso y reutilización. Reutilizar, importante verbo que, si bien se contempla en la Ley que tratamos en esta comisión, deberíamos ampliar su significado en su sentido más amplio. La reutilización de documentación y su puesta a disposición del público puede estar ya recogida, aunque no con la fuerza que realmente se merece una apertura de datos real y sincera. Sin embargo, el concepto de reutilización tiene un componente tecnológico importantísimo que, como ya se hizo en la ley Navarra, debe incluirse por dos motivos más que justificados: El ahorro que supone una política pública de reutilización TIC y el aporte al I+D+i que a buen seguro apoyará el crecimiento tecnológico y emprendedor en nuestro país. El País Vasco, en su decreto 159/2012 de Apertura y Reutilización de las aplicaciones Informáticas de la Administración Pública –decreto del de disponen copias en infinidad de espacios de Internet que se han eco del asunto-, ya contempla que no se podrá iniciar desarrollo informático alguno sin que se haya certificado que no existe uno similar en cualquier administración del mundo del que se pueda aprovechar su código para su reutilización ¿Saben ustedes los ahorros que esto puede generar? Así mismo, decreta que se deberá poner a disposición del mundo los desarrollos que se generen en la administración vasca, para su reutilización por otros, la investigación o lo que se considere conveniente ¿Saben ustedes lo que esto aporta al I+D+i de cualquier región o país?
Información es poder. Hacer una Ley en la que se favorezca la apertura de datos y su reutilización es repartir el poder. Demuestren que están dispuestos a jugar en el mismo terreno de juego que aquellos que le han posicionado en el asiento que ocupan, y pongan a su disposición toda la información posible, sin que tengan que pedírsela.
Para finalizar, y para que quede constancia de las propuestas concretas que hago ante esta comisión, les pido encarecidamente que tenga en consideración los siguientes puntos en la construcción de la Ley de Transparencia:
- Incluyan a todo aquel que es beneficiario de un solo Euro público, con independencia de su naturaleza, procedencia, clase o actividad.
- Tengan en cuenta cualquier dispositivo, actual o futuro, y no pierdan de vista que debemos de estar dónde están los ciudadanos. Ayer en la Web, hoy en el móvil y mañana no sabemos. Hagan un Ley en la que tecnología marque el paso, se asegurarán no tener que cambiarla el año que viene.
- No hagan una Ley sorda y muda, impongan el silencio administrativo positivo.
- Legislen la apertura de datos y unifiquen criterio para todas las Administraciones Públicas, así como construyan un único repositorio ‘Open data’ para un acceso a la información extremo que englobe el conjunto del Estado.
- Incluyan un apartado valiente de reutilización, tanto en la obligación de buscar desarrollos aprovechables como en la necesidad de construir en base a poder ofrecer ese trabajo a la humanidad. El I+D+i, más necesario que nunca, lo agradecerá.
En resumen: conversen. Conversen con los ciudadanos, aprovechen la Ley para abrir el diálogo, como yo mismo he hecho para elaborar esta comparecencia, abriendo el documento a la participación, a la crítica y, en definitiva, a su consenso.
Los tiempos han cambiado. Sean valientes.
Muchas gracias. Eskerrik asko.
GOBIERNO ABIERTO: Primeras impresiones e ideas
Pocos son los días que llevo al frente de mi nueva empresa, sí, empresa, y es que así es como lo voy a considerar: un nuevo reto en el que tengo unos objetivos que cumplir. En este cortísimo periodo de tiempo he podido comprobar, muy por encima, pero con cariño, lo mucho que se ha trabajado hasta hoy en las áreas de las que ahora soy responsable, la buena gente que componen mi gran equipo y, por tanto, el interensantísimo legado del que me voy a hacer cargo.
No sería justo si reconociera, sin más, que me esperaba todo lo que me voy encontrando. Empezaré, desde la máxima humildad, reconociendo que desconocía la magnitud y el calado de la misión en la que he metido. Lo digo con sinceridad y orgullo, pero también alertando sobre lo negativo de lo que trato de exponer. No debería ser que, considerándome una persona completamente involucrada en materia tecnológica en Navarra, no tuviera constancia de las labores que de forma tan sobresaliente se llevan a cabo en la Dirección General del Gobierno de Navarra que ahora pasa a llamarse de ‘Gobierno Abierto y Nuevas Tecnologías‘. Por lo tanto, como primeras medidas, y añadiéndolas a la continuidad de los trabajos que necesariamente se tienen que mantener, vamos a tratar de comenzar ‘abriendo el Gobierno’ con la ayuda de todos los que puedan aportar y quieran, que sé que sois muchos y, con total seguridad, mucho más entendidos en tecnicismos, proyectos, ideas y vanguardias que yo.
Difundir todo aquello que emana de esta Dirección General en primer lugar, por extensión de la Consejería de Presidencia, Administraciones Públicas e Interior -verdadera impulsora de nuestro proyecto- y, dada la horizontalidad de los servicios que prestamos, tratar que lo hagan el resto de Consejerías del Gobierno de Navarra, será la primera misión. Utilizaremos todos los canales en los que hoy se encuentra el usuario y en los que se encontrarán mañana.
Como decía anteriormente, ‘abrir el Gobierno’ es buscar las aportaciones de todos vosotros, los usuarios, y que os comuniquéis de una forma fluida y continua con aquellos a los que nos han encomendado la gestión. La suma de la comunicación de la misión, actuaciones, objetivos y trabajos de cualquier estamento, a las aportaciones de todos vosotros, grandes expertos en cualquier área que queramos tocar, son las bases que deben conformar nuestra forma de trabajar. Por mi parte tenéis el compromiso que así se hará en la Dirección general que represento, y, como decía antes, lo extenderé a la Consejería de la que dependo, y trataré de impulsarlo en el resto de Gobierno de Navarra.
Este binomio Gobierno + Usuario (por no llamarlo contribuyente, pueblo, ciudadano o cualquier otra expresión oficialista) debe conjugarse de forma clara. Para ello crearemos los canales necesarios de comunicación que aun no están creados en Internet y movilidad: Twitter, Facebook, el ahora tan de moda Google + y todo aquel que consensuemos entre todos, veamos necesario, o nos aborde en los próximos días, meses o años. Todos estos espacios servirán para generar la conversación suficiente para que tanto usuarios (también me gusta la palabra ‘clientes’) como gestores nos alimentemos de las aportaciones de un lado y de otro.
Los tiempos han cambiado, es una realidad, y la comunicación no puede ser la misma, aunque no caeremos en la creencia de que todo el mundo se encuentra inmerso en nuestro mismo grado de ‘frikismo’, por lo que los espacios presenciales cobrarán relevancia, eso sí, optimizada. Sin adelantar nada, sería más que necesario que, a la mayor brevedad posible, convoquemos un evento presencial en el que expliquemos los pormenores de nuestros objetivos, compartamos miedos e inquietudes y discutamos estrategias de actuación con todos aquellos que hayan querido venir a esta jornada de puertas abiertas. En lo que a mi Dirección General se refiere, insisto, única área en la que me puedo comprometer, tenemos la intención de mostrarnos al mundo para darnos a conocer y escuchar todas vuestras aportaciones de forma presencial en el mes de septiembre, pasado el verano. Lo que no quita que abramos de forma inmediata el resto de canales y empecemos a trabajar juntos todos.
Con la misma humildad con la que empecé este post, y siguiendo en la línea de pediros ayuda para construir el futuro y tomar las decisiones de forma consensuadas, os traslado mis primeras inquietudes y, por tanto -espero- las vuestras, que hablan de Gobierno Abierto -al completo y en mayúsculas-, nube, código abierto, 012 accesible desde todos los canales, bases de datos libres para su general explotación y transparencia en todo lo que hagamos o queramos hacer, a lo que añado todas vuestras inquietudes, críticas y, sobre todo, y desde el agradecimiento, vuestra ayuda.
DILEMA: Fan Page o Página Web
El 25 de octubre de este año se cumplirán 17 años del lanzamiento de la primera figura publicitaria en Internet de la historia. AT&T, curiosamente una empresa de telecomunicaciones, emitió en la revista HotWire un banner que ofrecía este aspecto:
No. No voy a caer en la tentación de analizar Google + y certificar que estoy en la onda -algo muy de moda últimamente- pero si voy a tratar de señalar que, más de tres lustros después, y a pesar de que se nos llene la boca diciendo lo ‘modernos’ que somos, para la gran mayoría muy poco ha cambiado el modelo publicitario.
Unos pocos, eso sí, cada vez más, se están lanzado a la utilización de las ‘modas’, en este caso Facebook, y no se han parado a ni un segundo a valorar las consecuencias estrátegicas a la medio plazo que les puede acarrear. No digo que no sea bueno anunciarse en estos nuevos soportes, no, trato de expresar que hay que hacerlo utilizando la conversación con el usuario, que para eso están, y no como mero reclamo, valla publicitaria, spot o cualquier otro formato 1.0.
Hasta ahora, pensaba que el objetivo final de cualquier cliente era atraer público a su tarjeta de visita, es decir, a su página web, o en su defecto, agrandar la base de datos de perfiles para poder interactuar y dirigirte a aquellos que se interesaron por tu producto, e incluso si me apuras, redireccionarlos a la página de un tercero para que en ella los usuarios realicen una acción, voten, comenten o lo que se disponga. Me estoy refiriendo a las redes sociales al uso, a Facebook y a Tuenti en este caso. Sin embargo, creo que se nos ha ido de las manos la utilización de estas redes en las campañas publicitarias. No puede ser que estemos alentando de forma continua en prensa, radio y televisión a visitar nuestro perfil o ’fan page’ en lugar de hacerlo a nuestra propia página web, ya que de esta forma estamos reconociendo que el espacio social es mejor que nuestra propia tarjeta de presentación, y, por otra parte, por muchos fans que tengamos, la base de datos no nos pertenece, y no podemos ‘jugar’ con ella de ninguna de las maneras. Aun más hiriente es ver como en tu ‘fan page’ -que estás anunciando a precio de oro en los medios de comunicación tradicionales- se ve adornada por anuncios que podrían hasta ser de tu competencia.
Esta reflexión, surgió después de ver hace un par de días un anuncio de las cervezas Carlsberg en una cadena de televisión de nacional. El spot, que debió costar ‘n’ veces lo que se gasta esta marca en Internet y redes sociales, cerraba animando a entrar y a hacerse fan en la página http://facebook.com/CarlsbergSpain, en la que, como ahora veremos, pierden el control absoluto del usuario, mostrándose sobre un soporte publicitario que utilizan los de Palo Alto para insertar su propia publicidad, y dándose la paradoja que, en este caso, aparece un anuncio de otra marca de cerveza, ‘Cerveza Dorada’.
8.307 son las personas que se han hecho ‘fan’ de Carlsberg en Facebook. En Internet se trata de llegar al corazón, de motiviar, de innovar, de inquietar, hay que ser creativos, y esta campaña lo es ¿pero no hubiera sido mejor hacer el juego en su propia Web?
PRENSA: Tablets y periódicos online
Sin creerme las ‘megacifras‘ que se están distribuyendo en relación al crecimiento de las tablets en este año 2011, lo que está claro es que se ha abierto la veda y más de 100 dispositivos similares van a salir al mercado mundial para competir con el ingenio de Apple, que dada la experiencia en este tipo de tecnologías, podría ser en poco tiempo el Eoraptor de las tabletas. Los diarios, siempre vigilantes ante estos cambios que en ocasiones les sobrepasan, tratan de mover ficha y, el que más o el que menos, ha decidido invertir en estas aplicaciones móviles, principalmente en la de la manzana, a sabiendas que es una inversión que difícilmente retornará, por lo que será gasto. ¿Es realmente una inversión de futuro o estamos acelerando el fin de la prensa escrita?.
Sin llegar al extremo de The Daily, primer periódico solo para tablets, en España, como pionero, nació Orbyt, del que ya comentamos largo y tendido en este mismo blog unos días antes de que viera la luz, y ya por aquel entonces advertíamos que estábamos ante ‘más de los mismo’, no sin antes ‘felicitar a los compañeros de ElMundo.es por, al menos, hacer algo en línea con la evolución natural de Internet’. La evolución del actual ‘niño mimado’ de Pedro J. Ramirez -con una atención en Twitter que, a mi entender, roza el ridículo- ha llevado a promocionar este quiosco virtual hasta la extenuación, regalando, con cualquier excusa, el acceso a este servicio, sin que hayan tenido en cuenta que en ese formato solo lo van a leer quienes hasta entonces lo hacían en papel, sus clientes, usuarios que quieren ver en su ordenador, móvil o tablet un soporte sustitutivo del papel, cuando en realidad no tiene nada que ver, y las generaciones que nos preceden nunca entenderán el gesto de pasar las páginas sobre una pantalla, es como si hubiésemos adaptado la máquina de escribir al ordenador y nos obligásemos a darle a la manivela cada vez que sonase un ‘ping’ anunciando el fin del folio para pasar a la siguiente línea. Todo esto, me hace pensar que estamos atacando a los que hasta hoy mantienen a flote los diarios, es decir, aquellos que pagan en el quiosco de la esquina entre uno y tres euros por ver lo que parece que ahora se ofrece sin valor alguno, y para muestra, mi cuenta, activa desde ‘el minuto uno’ en Orbyt y que desde entonces me permite acceder de forma gratuita, engrosando, supongo, la lista de 30.000 suscriptores de los que alardea el rotativo del que he extraído hoy este pantallazo de mi iPad, aunque también pudiera haberlo hecho del Marca -hubiera sido la primera que este diario cruza el umbral de mi puerta- o de Elle, Telva, La Razón, Expansión y tantos otros. Una verdadera ganga.
La situación no es fácil, y considero que se está cometiendo un grave error optando por la vía del también llamado ‘ePaper‘, y como suele habitual en esta bitácora, aportaré humilde lo que considero que deberían hacer los medios impresos para evitar catalizar su debacle, tal y como están haciendo con esta serie de inventos:
- Demostrar valentía en el rediseño de la edición Online, ausencia que ya advertíamos cuando en junio de 2010 ABC anunciaba un nuevo ‘pinta y colorea’ a su fachada. Las cabeceras digitales no pueden ser todas iguales, es imperdonable que tengamos que leer la marca para saber en que medio nos encontramos, ya que en todos se repite el mismo formato: tres bloques diferenciados bajo un cabecero que anuncia ‘Urgentes’ como si fuera el viejo teletipo, y cada uno de los bloques con el predominante izquierdo y sus noticias destacadas, uno central diferenciado normalmente en otro color u oscuro dedicado al deporte, y un derecho como cajón desastre en el que diluyen al pobre anunciante que sigue abonando religiosamente sus CPM. Casualidad o no, todos los diarios de España, salvo honrosas excepciones, siguen esta tendencia.
- Apostar por un formato compatible en la usabilidad de los nuevos dispositivos. No podemos pedir al usuario que en el iPad, Galaxy o el tablet que venga lea el diario en PDF por muy enriquecido que esté o por muy maquillado -en nombre- que se quiera mostrar, la forma de leer en este soporte debe parecerse a la navegabilidad online, y resulta hiriente tener que pasar hojas en un formato en el que no se lee nada, hay que ampliarlo. No sé si HTLM5 es la solución definitiva, pero sí sé que poner los anuncios en PDF me recuerda a la primera versión de QDQ, que mostraba el anuncio del cliente en este formato y se queda tan a gusto, una muestra de la sensibilidad de los por aquel entonces competidores de la empresa en la que trabajaba, y que tanto nos dio que hablar.
- Ofrecer publicidad predominantemente basada en la coordenada. Verdadero valor diferencial de la comunicación online respecto de la tradicional, pudiendo incluso personalizar en algunos casos el mensaje en función de la edad, sexo, titulación, empleo, afinidades u otras características del usuario.
- Adaptar las redacciones al medio. Nos es lo mismo la lectura reposada del papel versus la inmediata, vertical y desconcentrada mirada de un lector de Internet, y no digamos de los dispositivos móviles, por lo tanto, la ampliación de todas estas noticias no tendrá que ser necesariamente dentro de nuestra cabecera.
- Algunos ejemplos ya han dado este paso, como The Guardian, pero hay que hacer todos los componentes de la empresa partícipes en la creación del nuevo medio digital, todos ellos deberán aportar como periodistas, lo sean o no, con su Twitter, Facebook, blog o cualquiera de las herramientas de la red, y así enriquecer
- Olvidarse del teletipo y dar paso a la comunicación online. No nos os olvidemos que la red está llena de información, y ésta debería formar el 80% de la información de los diarios, no a título anecdótico como hasta ahora, y en el caso de que no se haga así, será otro el que venga y con tres empleados montarán un espacio informativo a la altura, o por encima, en cuanto a contenido, con el único -y gran- escollo de la marca, siempre presente en la garantía del lector, aunque no sabemos hasta cuando.
Hay bastantes más, o habrá quien piense que alguna menos, pero la realidad es que las barreras de entrada están cayendo, queda la marca, esa es la realidad. Ya no son necesarias grandes rotativas ni enormes planes de distribución de los noticieros, cualquiera puede montarse su periódico en menos de 24 horas, es una realidad, la misma que dice que la garantía de marca de quien nos ha estado informando durante el último siglo es ahora mismo quien sustenta las cabeceras tradicionales online, sin que sepamos hasta cuando se mantendrá esta situación.
Os dejo otro pantallazo sacado de mi gratuidad en Orbyt que me ha hecho mucha gracia, más por constatar la llegada de un diario deportivo a mi casa -como ya dije algo inédito y espero que irrepetible- que por el contenido, que también.
ESTADOS UNIDOS: Operación desenrosque de boina
‘Es imprescindible viajar a los Estados Unidos al menos una vez año para desenroscarse la boina’. Con esta elocuente y descriptiva frase saludaba un buen amigo y exjefe cada vez que regresaba del viejo oeste con la maleta siempre cargada de nuevas ideas e innovadores proyectos, una sensación con la que de forma repetida me cargo cada vez que vuelvo del país que de la nada supo atraer a los emprendedores de Europa y, en definitiva, a lo mejor de cada casa, y esta vez no es un sarcasmo.
Con un ya casi extinguido año 1984, pisé por primera vez Estados Unidos, pasando mi primera noche en San Francisco, por esas fechas inmejorable plató de la película de James Bond ‘Panorama para matar’, estrenada un año después y, como es habitual en el género del agente de Su Majestad, inspirada en la máxima actualidad social del momento, ya por aquel entonces, Silicon Valley.
Acabo de regresar de Nueva York, de un viaje, en principio, de ocio, y, sin embargo, como ya he dicho tantas otras veces, soy incapaz de distinguir el asueto del trabajo, una suerte que también tiene su lado negativo en el ámbito personal. En esta ocasión, y como ya pude intuir en otra reciente visita a los Estados Unidos, he podido comprobar que, el patrón de que ’lo que sucede ahí se repite aquí de forma matemática’, ya no requiere de esos cinco años, como se decía inicialmente, o esos dos, que oía de forma reiterada hace bien poco, para trasladarse como un calco a nuestros mercados. Ahora, la traslación solo necesita de días para poderse implementar, faltando únicamente el componente cultural, batalla que doy por perdida en aquellos que en mi primer viaje a San Francisco contaban ya con dos dígitos en su casillero, que tengo la esperanza de que se está ganando en el resto de los que habían nacido, y que no me cabe ninguna duda que no es necesario batallear en los nativos digitales, es decir, en los que no pudieron asistir al estreno de la decimocuarta película de la saga de las adaptaciones de Ian Fleming.
La gran diferencia, y este es un aspecto que ya viene siendo repetitivo en esta bitácora, es que las herramientas disponibles aquí y allá son las mismas, para grandes y pequeños, para niños y niñas. Todos, absolutamente todos, tenemos acceso a los mismos dispositivos y aplicaciones, con lo que la diferencia está en el uso, es decir, en la cultura, de ahí que, con la implacable ley de la vida, cada vez serán más los que entiendan el momento en el que vivimos, y menos los que ignoren el cambio que ya se les ha venido encima.
Cuando hablo de herramientas, no hablo de Java, PHP o cosas, para algunos, raras, ni tan siquiera de mi añorado HTML, hablo de Twitter, Facebook y FourSquare, utilizados por tiendas, tienditas, tiendazas, bares, taxis e incluso el Empire State Building, que utiliza su cuenta tuitera y su página facebukera como lo pudiera utilizar la fruteria de la esquina, que, por cierto, en Estados Unidos, lo hace.
Si antes me llamaba la atención la cantidad de redes wifi que había en cada esquina, ahora mi asombro y, en gran medida, envidia, está focalizada en la generalización en el uso de esos espacios, las redes, que, aunque parezca mentira para algunos, tenemos disponibles en España en igualdad de condiciones, ni más ni menos, creando un recelo por estos lares injustificado y que bien se nos quitaría si siguiéramos la recomendación de mi exjefe con la que comienzo este post.
Si haces checking con FourSquare en cualquier punto de Nueva York, son decenas las ofertas a las que puedes acceder, así como conocer las novedades de cualquier establecimiento o servicio -incluso público (OMG)- por medio del simple pero efectivo Twitter, sin olvidarnos de la información que podemos obtener de Facebook, cada vez más presente y consciente de la importancia de la inmediatez de los dos anteriores ejemplos, añadiendo recientemente Facebook Places y Facebook Offers, orientadas a eso, a la inmediatez del consumidor y, como a nadie se le escapa, a la movilidad.
Son muchas las imágenes que me traje de anuncios en prensa promocionando sus espacios en redes, así como fotos de escaparates con pegatinas indicando lo mismo, e incluso descubrí ‘Google Favorite Places’, muy extendido entre el pequeño comercio y otra amenaza para la supervivencia de las Páginas Amarillas. Os dejo una de las promociones que me llamó la atención, no por su originalidad, pero si por su estandarte, la ABC, American Broadcasting Company, pionera en su día, y medio tradicional hoy, que parece entender el imparable ascenso que está experimentando Internet como soporte.
No hemos aprendido la lección de prestar el máximo de atención a lo que por allí sucede para tratar de llegar a un acuerdo de mínimos en la histórica pero poco evolutiva parte del globo en la que nos toca luchar contra los elementos. Son muchos y, de momento poderosos, los que manejan la información en contra de la evolución, pero debemos congratularnos al comprobar que las barreras de entrada no existen, que competimos en igualdad de condiciones y que el cambio de tendencia ya se está dando, estando en nuestra mano el buen uso de las aplicaciones para que, como en Estados Unidos, su uso sea normalizado y el usuario entienda y perciba su utilidad, ventaja y, sobre todo, su beneficio.
#NASF: de cómo empezó un movimiento
Tan solo han pasado 5 días desde que 16 navarros -en parte o en pleno- aterrizamos en España después de seis intensos días en Silicon Valley, nuestra ‘Meca’, el lugar de culto y peregrinación de todo aquel que se dedique a las nuevas tecnologías y, en concreto, mi hábitat profesional desde hace ya más de 13 años.
Una experiencia única, probablemente inigualable por su naturaleza espontánea y llena de energía que se ha transformado en un movimiento que desde su creación hemos bautizado como #NASF, articulación de Navarra y San Francisco, movimiento del que vamos a hablar en algún que otro evento y muchos y diversos foros, por lo que en este post me alejaré de explicaciones y reflexiones sobre el viaje, trataré de centrarme en el nacimiento de esta iniciativa, una cuestión que nos ha sido planteada reiteradamente en nuestros lugares de procedencia, pero, sobre todo, en nuestro destino, donde los representantes de todas y cada una de las empresas que visitamos en el área de la bahía de San Francisco se mostraron sorprendidos por lo ‘particular’ del asunto, entendiendo como tal el que no estuviera sustentada por institución, empresa o marca alguna. Recordemos como surgió todo.
26 de noviembre de 2009. Prácticamente un año antes del efectivo despegue al lejano oeste. Ese día, Bernardo Hernández, por aquel entonces Director Mundial de Marketing para Google -y hoy Director Mundial de Productos Emergentes en la misma compañía- tenía previsto dar una charla en el Palacio de Congresos de Vitoria, invitado por Euskadinnova y organizado por mi buen amigo David Montero, coordinador del Centro de Empresas e Innovación de Álava CEIA. La conferencia era a las 7 de la tarde y ese día nos tocaba trabajar a Javier Ábrego y a mi en la sede de LINC de Zaragoza, lo que suponía que si queríamos acceder al don de ubicuidad tendríamos que recorrer 545 kilómetros y llegar a casa 17 horas después de haber salido. Como era de prever, y como en otras ocasiones, ‘carretera y manta’ fue el lema y cumplimos con nuestras obligaciones profesionales y, en este caso, personales, dándonos cita en la capital vasca unos minutos antes de que comenzara la ponencia, tiempo en el que aproveché para saludar a Bernardo, viejo compañero de luchas en esto de las Nuevas Tecnologías y al que tengo el placer de conocer desde finales del siglo pasado, cuando empezamos a colaborar en nuestras empresas raíz. Durante esa conversación, en principio de amigos, me invitó a sumarme a un viaje a Silicon Valley que llevaría a cabo empresas vascas, y que él mismo estaba organizando por medio de una de las múltiples empresas en las que está invirtiendo, Stepone, que trata de poner en contacto oferta con demanda entre Estados Unidos y España en materia de Recursos Humanos, capital y emprendimiento. Una vez aclarado que LINC estaba radicada en Navarra y que la posibilidad de unirme al grupo vasco era remota, me ofrecí voluntario para mover el viaje en la Comunidad Foral y sacarlo adelante con la marca ‘Navarra’, algo que iniciamos de inmediato presentándole de forma conjunta el proyecto tanto a Cámara Navarra como a CEIN, presentaciones que hice personalmente los días siguientes.
5 de junio de 2010. Informe Semanal emite el reportaje ‘A la conquista de Silicon Valley‘.
Es sábado por la noche y los de siempre estamos conectados a Twitter mientras vemos la televisión y, por ende, comentamos lo que vemos: envidia, es el viaje de los vascos a nuestra Tierra Prometida. Alguien -hay discrepancias sobre el autor aunque es lo menos relevante- apunta que en Navarra deberíamos hacer algo similar, a lo que no me queda más remedio que exponer, insisto, por Twitter, la situación del ya empolvado proyecto que presenté y del que no había noticia alguna hasta la fecha, por lo que en ese mismo momento, y tras un ‘no hay c… a hacerlo nosotros mismos’ -expresado por una gran persona y mejor amigo que precisamente por eso no voy a citar- dio lugar a una comida que se celebró la semana entrante en el restaurante El Mercao en convocatoria pública, es decir, se difundió la comida y el fin en Twitter hasta la extenuación y se unió todo el que quiso, sin excepción, aunque bien es cierto que en esa comida se consideró que faltaban algunos, pocos, y se les invitó de manera particular. 14 fue el número máximo de expedicionarios que se consideró como óptimo para que no se desbordara y, en palabras de uno de los presentes ‘el límite estaría en el radio de audición de una mesa alargada’, es decir, tenía que ser un grupo en el que nos pudiésemos entender todos. Finalmente fuimos 16 los que volamos, y en ocasiones 20 los que fuimos a alguna visita, y, la verdad, hubo muchos en lista de espera a los que de forma particular les pido disculpa por la rigidez de esta norma.
Se eligió la fecha, sin duda el ‘puente foral’ era la mejor época. Era un viaje particular y cuantos menos días laborables absorbiéramos de nuestro trabajo mucho mejor. Solicitamos presupuestos de viajes a las agencias que conocíamos, con un único briefing: ganaría la más barata. Seleccionamos aquellas empresas que nos gustaría visitar, y todos y cada uno de nosotros pusimos a disposición del resto nuestros contactos, conocimientos y ventajas, y desde ese momento nos empezamos a parecer un poco a los americanos: compartíamos, no ocultábamos, y es así como empezó a fraguarse, en mi opinión, el espíritu #NASF. Hubo visitas que nos costaron más, también encuentros que nos costaron menos, pero luchamos por todo, y, en honor a la verdad, tan sólo Facebook no cuajó, y es que la red social líder no hace visitas guiadas, aunque fuimos ‘a la Navarra’ y aquí tenéis la prueba:
Un movimiento colaborativo desde sus inicios, trabajado por todos, apoyado al máximo y luchado, en el que la comunicación y el consenso han sido nuestro eje, sumado al dinamismo, que no nos ha dejado adormecer el sueño en ningún momento, que de forma individual y como grupo -por sentimiento- luchó y lucha por Navarra, hasta el punto de pedir formalmente a Twitter que pusiera en Pamplona su sede para Europa, y si no era posible la de España, y nos lo creíamos, y nos lo creemos, sólo así se consiguen las metas, creyéndonoslo y sin complejo alguno. Esto es sólo el principio, queda mucho por hacer, y lo haremos, contaremos los sentimientos, vivencias, sensaciones y pormenores del viaje, trataremos de fijarnos en lo bueno de fuera y en cuidar lo excelente que también tenemos dentro, aunque todo esto mejor lo dejo para las convocatorias de encuentros y acciones #NASF, acciones que estoy tratando de poner en limpio y, en concreto, hay una en la que me gustaría empezar de forma inmediata en busca de captación de ideas y talento que tan sólo pasan fugazmente por Navarra, y se van… pero eso es otra historia.
De momento, #NASF ha dejado y dejará huella, como ésta en un espacio de reunión de Ideo…
NEGROPONTE: Dos entrevistas, dos manipulaciones
‘En poco tiempo, para 2015, la prensa escrita no existirá y todos nos acostumbraremos a informarnos a través de la Red e incluso dejaremos de lado la televisión. A una minoría le costará adaptarse pero se darán cuenta de que si no lo hacen, se quedarán fuera de la sociedad‘. Así de rotundo y sin que se le moviera un sólo palo del sombrajo, responde Nicholas Negroponte -que ha saltado a las portadas de los diarios con motivo de su paso por España para ser investido doctor honoris causa por la Universidad Camilo José Cela de Madrid junto a mi viejo conocido Bernardo Hernández- a la periodista de ABC, Irene Gómez Peña, que de forma valiente le formuló la pregunta ‘¿Cree que el periódico en papel tiene los días contados?‘, y digo valiente, ya en algún medio, el formular esta misma cuestión le podría haber costado el puesto. Sin embargo, y sin saber la razón, esta misma periodista decide resaltar en la cabecera de su escrito la frase ‘Facebook y Twitter no son tan importantes‘, lo que puede ser un peloteo a sus mayores, pero no tiene nada que ver con lo importante del contenido que precede, absolutamente nada que ver, y lleva a error.
Admirando la importantísima labor de este neoyorquino de sangre griega, y siguiendo con su repercusión en la prensa, me paro en el titular que parece impresionar a Rosa Jiménez Cano, redactora de El País y que decide encabezar su entrevista a tan solemne personaje con el texto ‘Twitter me parece una moda pasajera‘, lo que demuestra que, en mi opinión, el fallido augurio con el que abro este post podría ser definitivamente cierto, y es que a muchos les gustaría quedarse con esta taxativa argumentación, y se olvidan que en Internet, por su propia naturaleza, todo son modas, nada perdura, pero es importantísimo e imprescindible entender el momento en el que vivimos, en este caso ‘el instante Twitter‘, para así entender el futuro de la nueva forma de comunicación, que en ningún caso será la ‘herramienta definitiva’, que, igualmente, habrá que saber comprender para sumergirse en la siguiente, y es que así es como llevamos en este medio desde que en 1997 tuve la suerte de desarrollar mi carrera profesional en Internet. Ni una ni otra parecen haberse enterado de nada, es más, desconocen plenamente el momento ‘internetero’ en el que nos encontramos, y así nunca entenderán el siguiente paso, aunque entiendo que esa cadena es desconocida por el mundo del periodismo en general.
Dos entrevistas, dos manipulaciones, o dos pelotas -figura que definitivamente aborrezco-. Dos entrevistas que han tenido su repercusión en esas mismas redes sociales, malinterpretando a Negroponte, forzando el error por la mala labor ‘periodística’, buena, por lo visto, para algunos .
Si los que hoy nos consideramos periodistas, queremos seguir siendo considerados así en el futuro, mucho tenemos que aprender en honestidad, saber hacer y humildad ante la que se nos avecina, un futuro tal vez no tan cercano como augura este arquitecto modelado en la tecnología, pero en definitiva, un futuro no lejano.
SOCIAL MEDIA MANAGER: ¿quién debe ser?, ¿qué debe hacer? -Un año después-
Si buscas en Google ‘Social Media Manager‘, voilà, aparece un post que escribí hace exactamente un año, ‘SOCIAL MEDIA MANAGER: ¿quién debe ser?, ¿qué debe hacer?‘, en la primera posición del famoso buscador -no soy SEO, ni quiero
-, siendo, con mucha diferencia, el artículo de mi blog con más visitas, recibiendo, de forma recurrente, decenas de ellas diarias, consiguiendo, además, ser el que más comentarios ha suscitado, exactamente 37.
El 18 de octubre de 2009, me senté en este mismo espacio a tratar de aclarar el ‘maltrato’ del que era objeto la gestión de la comunicación social en Internet en muchas empresas, dejando, en el mejor de los casos, la responsabilidad última precisamente en el último que había llegado, normalmente el becario ocioso o esa persona que todavía no tenía muy definido el puesto y ‘sabe algo de eso de las redes sociales que tanto hemos leído’, y digo, en el mejor de los casos, porque lo normal, y sin saber porcentajes, las empresas todavía no han tenido a bien meterse en este mundo, y me atrevería decir que el número de las no iniciadas roza el 100%, por miedo, por desconocimiento o por lo que sea, pero muy pocas han decidido saltar, y las que lo han hecho ha sido de forma muy tímida, como se puede intuir en el buen estudio de Juan Manuel González Colinas, ‘Estudio de Marcas Españolas en Twitter‘, en el que podemos ver que sólo algunas compañías han querido dar el salto y que, curiosamente, son los ejemplos que reiteradamente exponemos los que tenemos la suerte de poder expresarnos en público y formar en estas materias.
La figura del Social Media Manager o Community Manager -hay quien sin falta de razón los diferencia como lo hace en este artículo de Puro Marketing el SEO Iñaki Tovar- sigue sin evolucionar lo más mínimo en cuanto a la profesionalización, que no en cuanto al número, que se dan como setas, pareciendo que el otoño -estación en la que nos encontramos- tuviera una duración similar al tiempo que ha pasado desde que se escribió el precedente de este post. Desde entonces, en mi timeline de Twitter, en mis contactos de Linkedin y entre mis amigos de Facebook, no han hecho más que aparecer nuevos bios, CVs o perfiles orientados, claramente, a esta nueva profesión afición, amenazando que mi sueño, la ‘profesionalización del community manager‘, empiece a tornarse en pesadilla.
365 días después, las cosas siguen bastante parecidas en la práctica, pero, entiendo, más evolucionadas en cuanto a la creación de necesidad, como se puede leer en este artículo de Marketing Electrónico ‘Marketing Online ¿por qué invertir en la Web 2.0?‘ , y es que es verdad que cada vez existe mayor interés y, en breve, se traducirá en la praxis, lo que me hace pensar que, a día de hoy, el negocio está en la formación y la traslación del conocimiento a quien realmente lo necesita, centrándonos en la estrategia y no en el ‘cortoplacismo’, que, en buena lógica, van a ser demandado cada vez por mayor número de empresas.
‘La Web no olvida‘, como dice Piergiorgio M. Sandri en La Vanguardia, y que razón tiene, es un tema tan vital como sensible, por lo que estoy convencido que el miedo de muchas direcciones generales a implicarse en el espacio en el que está su público, a día de hoy, está más que justificado, a no ser, claro está, que o bien se lo hagan profesionales de verdad, insisto, de verdad, o, con estos mismo profesionales, traten de formar a su personal para tratar de no perder un tren que, sin lugar a dudas, marcará las diferencias a muy corto plazo.
EL PAIS: 2.0 Movimientos
Dos movimientos, dos, son los que ha experimentado, o al menos anunciado, este fin de semana el ‘diario independiente de la mañana‘ del Grupo Prisa. Dos movimientos, dos, que no es lo mismo que movimiento 2.0, que no lo es.
Por una parte, nace Eskup, una red social de información, al que he tratado de cogerle el punto, con escaso éxito, entendiendo que por su juventud todavía carece de masa crítica. Por otra parte, anuncian el nombramiento de Ana Alfageme como ‘responsable de medios sociales de El País‘, tampoco le cojo el punto.
Basta leer ambas noticias para darse cuenta de lo preocupados que están los viejos dinosaurios que ocupan los cómodos sillones del grupo de la eterna renegociación financiera, y es que parece que tanto Facebook como Twitter ocupan ahora la más privilegiada posición en su ranking de preocupaciones, y no son los únicos, es mucho el desconocimiento y poco el atrevimiento.
Una vez más, cometen los mismos errores, no siendo noticia, habida cuenta de que, como ya hemos contando varias veces en estas mismas líneas, se trata de las mismas ‘cabezas pensantes’ que ocuparon puestos similares en otros grupos de comunicación, y que siguen cocinando con las mismas recetas, algo incompatible con el mundo en el que nos movemos, donde las fórmulas caducan de trimestre en trimestre.
Tengo la intuición, y espero equivocarme, que con Eskup estamos ante un nuevo Keteké (Keteké – Si no sabes torear ‘pá que te metes?’ 14 diciembre 2008), aunque es de agradecer que no hayan traído a París Hilton para su inauguración, y en cuanto a la ‘responsable de medios sociales de El País‘, toda la suerte del mundo, que la va a necesitar, y es que en mi opinión un puesto de esa relevancia, que la tendrá, y si no al tiempo, lo debe ocupar gente con experiencia y sensibilidad en ese ámbito.
PRENSA ONLINE: Sin valentía en el rediseño
Este tema no es nuevo en esta bitácora, ya en enero de 2009, y con todo el dolor de mi corazón por los amigos que allí tenía, y tengo -aunque sea en otros medios-, escribía sin tapujos sobre el ‘Decepcionante rediseño de ElMundo.es‘, un maquillaje en toda regla que a la postre se ha confirmado como inútil. Dos meses más tarde, y lo preocupante es que de esto hace ya hace más de un año -todo un mundo en Internet- volvía al tema con el título ‘MEDIOS IMPRESOS: Esta vez sí, renovarse o morir‘, y hace menos tiempo, escasos meses, escribía al hilo de la aparición del nuevo formato, una vez más, de ElMundo.es: ‘ORBYT: ¿Novedades en ElMundo.es?‘.
Sinceramente, hoy no tenía la mínima intención de escribir sobre esta temática, pero el lanzamiento del ‘nuevo’ ABC me ha hecho recapacitar sobre la necesidad de escribir el futuro de la prensa digital en otro color que no sea el clásico de la continuidad, tal y como ha elegido el diario fundado por Luca de Tena hace más de 100 años, ya que, en mi opinión, no aporta ninguna novedad destacable o digna de mención.
Daniel Torres Burriel, mi experto en usabilidad de cabecera, escribe de forma coherente y clara en su post, ‘Rediseño de ABC: más de lo mismo‘, sobre el pinta y colorea que ha supuesto la nueva portada del buque insignia de Vocento, tomándose la molestia de capturar pantallas de los diarios de referencia en su Flickr, comprobándose el seguidismo absurdo de todos ellos, aunque yo destacaría sus diez recomendaciones (gratis, tal y como puntualiza) que hace para finalizar el artículo. Diez recomendaciones para las que tan sólo hace falta una cosa: valentía, factor clave ausente en la práctica totalidad de los medios de comunicación, y muy especialmente en aquellos en los que subyace de forma clara el anhelo de que ‘cualquier tiempo pasado fue mejor’, entendiendo las nuevas tecnologías como ‘ese caníbal que ha venido a comernos la cómoda situación de primacía’, léase como ‘primacía’ el monopolio informativo-publicitario.
Suscribiendo todos y cada uno de los ‘Diez Mandamientos’ de Torres Burriel, y como esto va de aportar, mi propuesta en forma de decálogo que debería adoptar un diario online en su rediseño sería la siguiente:
- Acortar al máximo el espacio para la información. Un diario online, por la inmediatez, se debe parecer mucho más a la radio que a su homólogo en papel, sobrando, en la mayor parte de los casos, la práctica totalidad de las obsoletas noticias que alimentan el enorme scroll presente en todos y cada uno de ellos.
- En línea con el primer punto y continuando con el valor de la inmediatez, hay que darle protagonismo a lo que está ocurriendo en ese momento, a las retransmisiones, propias o ajenas (por ejemplo, siguiendo un determinado hashtag en Twitter #esp), no tengamos miedo al contenido público externo que tan bien puede adornar nuestra home y ofrezcamos el mayor espacio posible en la cabecera de nuestro diseño, cambiando constantemente la temática, con agilidad e inteligencia.
- Cada noticia será una home. Construiremos una estructura jerárquica horizontal en la que no aprovechemos cualquier contenido para introducir, de nuevo, todos los apartados, espacios y contenidos que ya comentábamos en el punto anterior y que hacen crecer de igual manera una home o cualquier otra página.
- Dotar a la coordenada del valor que se merece, georreferenciado todo lo que es posible posicionar en un mapa, no sólo limitándolo a incluir la cartografía de Google con el punto en el que se produce lo narrado, principalmente localizando al lector, haciéndole partícipe de lo que lee en función del punto en el que se encuentra, jerarquizando los contenidos en función de su espacio geográfico. En los tiempos que corren, y con la movilidad ‘comiéndose por los pies’ a la ya tradicional Web con herramientas como FourSquare, este punto podría ser, sin lugar a dudas, el primero en este decálogo.
- Que de un medio de información se espere que ‘informe’ está muy bien, pero las cosas han cambiado, y ahora se espera de un medio de comunicación que se comunique, es decir, que converse, escuche y responda. Para que así sea -y en este caso es imprescindible- hay crear espacios visibles dentro del diseño del medio para que se produzca esta ‘conversación’ con el verdadero protagonista, el usuario, o entre ellos. Aunque no tenga que ver con el propio dibujado de la página, añadiremos que habrá que instaurar incluso un departamento que, a modo de redacción, gestione la actividad en los comentarios de las noticias, la evolución de las cuentas como Twitter, Facebook o Tuenti, y se involucre en lo comentado sobre ellos mismos en otros medios.
- Así mismo, de forma eficaz, debemos recoger todo lo que se dice en medios ajenos, ejecutando una estrategia de escucha activa en las redes sociales y otros espacios de Internet que no necesariamente sean 2.0, trasladando ese contenido a nuestro propio producto de forma visible, enriqueciéndolo de forma proactiva, y no sólo de forma pasiva con lo aportado directamente por los usuarios.
- Relacionar el contenido de una noticia de actualidad con aquellas que descansen en la olvidada hemeroteca, verdadero valor de los diarios a día a de hoy y que muy pocos están utilizando, para activar el ‘cross linking‘, posicionarse mejor y atender la posible curiosidad del lector en ahondar en determinada materia.
- Posicionar el medio, de verdad, como un agregador y distribuidor de contenido relacionado, con independencia de si viene de la competencia o no, exponiéndolos, si no de forma destacada, visibles, y en ningún caso en el olvido del fondo de armario para utilizaros como catalizadores SEO que tanto afean la estrategia del parásito.
- El modelo de negocio del banner ‘a granel’ ha muerto. Es una realidad. Por lo tanto, tratemos de construir elementos publicitarios segmentados que puedan aportar valor al contenido, y así, el usuario lo entenderá como complemento y no como molestia, aunque para ello tengamos que realizar un esfuerzo mayor en la contratación y segmentación de campañas, motivo por el cual el mercado publicitario se lo están comiendo Google, Facebook y similares, que han sabido dotar de valor a la publicidad, evitando ‘matar moscas a cañonazos’, como viene siendo habitual en los medios tradicionales.
- Olvidemos los estándares de diseño que hemos ido copiando año tras año de otros países y medios, sabiendo que es difícil cuando los responsables de Internet de las cúpulas de los grandes grupos de comunicación en España llevan desde el principio de los tiempos siendo las mismas personas que, con mayor o menor acierto, nos han llevado hasta nuestros días, habiendo, simplemente, rotado de un grupo a otro emulando a la popular Abeja Maya.
En resumen, hay que idear un nuevo continente, mucho más recortado, pensado en el usuario, situando a nuestro lector en el lugar en el que se encuentra, segmentando el contenido, enriqueciéndolo con producción propia, externa, de los lectores y de quien sea, fomentando la conversación, respondiendo a quien se aproxima e involucrándonos en espacios exteriores afines, inventando nuevos modelos de negocio, y por favor, no sigamos con ‘falta de ideas en ideas en Internet‘.













