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De borreguismos varios…
Mientras blogs, foros y noticias se regodean en contar las virtudes y errores de Chrome, sin pararse a pensar en que poco a poco Google está dando forma a las más cruda realidad descrita por George Orwell a finales de la década de los 40 en su renombrada novela 1984, me he parado en una noticia que ha pasado más o menos desapercibida, pero que tiene, al menos, su momento de reflexión: El nuevo documental de Michael Moore se estrenará directamente en Internet. Tengo que reconocer que comparto la filosofía de los últimos documentales de este personaje, pero también debo señalar que este director, que casualmente nació en el día más ligado a las letras de nuestro calendario, no deja de ser un yankee al uso, con sus extravagancias, falta de vergüenza y ’americanadas’ varias que estamos hartos de ver estos últimos días en los borregodromos estadios donde se han celebrado las convenciones de los dos candidatos a ocupar la cada vez más negra ‘Casa Blanca’. Sin embargo, no me queda más remedio que aplaudir su iniciativa de ‘regalar’ su próximo documental colgándolo de Internet, y, sin creerme en absoluto que es en agradecimiento a sus ‘seguidores’, comparto la iniciativa de que es la mejor forma de llegar a los más desvinculados a la política, una buena vía para movilizarles, y así, un gran impulso para llevarles a votar. Lo malo es que a día de hoy, en el país de las barras y las estrellas, a la hora de elegir ‘Comandante en Jefe’, tanto monta, monta tanto.
Vamos a quedarnos con lo bueno de la iniciativa, utilicemos Internet como herramienta social, de acercamiento a capas a las que es difícil acercarse y hagamos de este mundo una fuente de conocimiento útil y ordenado.

Faceback
En el día en que todo el mundo habla del nuevo navegador Web de Google, el neonato Chrome -que por cierto ya te puedes descargar aquí- a mi me ha llamado la atención un anuncio en Facebook de Faceback, en el que la empresa española de ropa Springfield, con la excusa de pretender crear un punto de encuentro de fotos de vaqueros en su parte más visualizada, imita de forma descarada la imagen y el juego de palabras de la red social más en boga del momento, llegando, con muy buen criterio, a anunciarse en el mismísimo producto imitado, sin el más mínimo pudor y con la máxima de las intenciones.
Todos estas iniciativas, bien llevadas, con elegancia, cierto humor y sabiendo tu lugar en todo momento, pueden resultar de gran atractivo, pero al menos en este caso podrían haber puesto mayor énfasis en el pixelado del logo, ya que, a pesar de haber logrado un alto grado de parecido con el logo original, el halo de burda imitación se multipilca exponencialmente por el mal diseño.
