EXPERTO EN INTERNET: Experiencia y sentimiento


Antes de leer este post, sería más que interesante entretenerse en la lectura de uno de los artículos que más me ha hecho pensar estas Navidades. Se trata del curativo de humildad que Joshua Novick tituló ‘Somos unos afortunados trabajando en este sector’. También sería importante diferenciar entre conocedor del medio y gurú, recomendando la lectura del post de Alejandro Suárez, ‘Tú gurú, tururú,’ que resume muy bien la diferencia entre Gurú e Influyente, un escalón éste último muy alto dentro de nuestro mundo, y en el que es el propio medio el que te coloca, nunca uno mismo, como se empeñan los que normalmente se engalonan con el ridículo apelativo hindú, de los que ya hablé hace dos años en este mismo espacio.

Sin ánimo de que el encabezamiento de estas letras se asemeje al forofismo de cierto equipo de fútbol o de cierta tendencia política, sí que me gustaría profundizar en lo que entiende la masa crítica cuando se le anuncia a alguien como ‘Experto en Internet’, un título que, como el de periodista, sufre de un intrusismo directamente proporcional a la ignorancia del entorno en el que se presentan estos perfiles.

Experto, según la Real Academia, es ‘Práctico, hábil, experimentado‘, y, sin dudar en que quién haya sido tildado como tal sí que sea hábil -una cualidad subjetiva dónde las haya- me gustaría centrarme en ‘práctico’ y ‘experimentado’. Y dado que ‘práctico’ es ‘Experimentado, versado y diestro en algo‘, no nos queda otra que reconocer que una persona ‘experta’ es aquella que tiene experiencia, y no le daría muchas más vueltas, aunque en Internet claramente hay que sumarle un ingrediente espiritual.

Es evidente -y no digo nada nuevo- que en España el perfil de experto en Internet, o al menos persona de éxito en nuestro entorno, responde a un profesional nacido en las proximidades del año 1970 y que saltaron al mercado laboral como consultores algunos años antes de que la Red pudiera antojarse como medio de subsistencia, es decir, estamos ante licenciados en la primera mitad de la última década del siglo y que su primer trabajo no estuvo relacionado con las tres uves dobles, más bien se relacionó con la asesoría profesionalizada.

Aquellos que por suerte, o desgracia, contamos con apenas cuatro o cinco años menos que los verdaderos artífices del invento en nuestro país, nos encontramos con que nuestro primer empleo ya empezó a exigirnos familiarizarnos con términos tan novedosos por aquella época como HTML, Java Script, FrontPage y, por qué no, banner. No en vano, en el año 1998 tuve la suerte de matricularme en la única academia que por aquel entonces daba cursos de HTML y Java en Madrid, la ya -creo- desaparecida Escuela Croner, en el corazón de Malasaña.

Muchas son las agencias, profesionales y asalariados que están viendo rotar su mundo en torno al eje de Internet, tratando de subirse al carro con más o menos experiencia -más bien menos- y les resulta claramente incómodo desenvolverse en una atmósfera totalmente desconocida para ellos. Me atrevería a decir que lo que realmente les falla es la implicación y el mimetismo con el medio, o, lo que es lo mismo y, una vez más, el sentimiento. La crisis ha llamado a todas las puertas, a unas más que a otras, pero también es cierto que ha actuado de catalizador para ‘forzar’ el verdadero cambio de tendencia de lo ‘tradicional’ a Internet, que llevábamos anunciando desde hace años, creándonos a más de uno frustración, pero parece que esta vez va en serio, y es que no hago más que ver a estas agencias, profesionales y asalariados cambiar neones, eslogans y tendencias hacia términos que no saben ni tan siquiera manejar, como 2.0, buzz, SEO o SEM, tratándolos como si ahora en lugar de vender peras vendieran manzanas, sin más, sin cariño, e incluso renegando de tiempos pasados que, para ellos, siempre fueron mejores -léase lucrativos-.

12 años ya en el sector han hecho que el callo esté más que crecido, pero no sólo de experiencia vive el nativo digital, el verdadero conocedor del medio Internet lo siente, lo vive y le dedica un tiempo que, en ningún caso, viene marcado por una hora de comienzo y un final, y mucho menos por un calendario con números teñidos de rojo.

En resumen, experiencia y alma, eso debe definir al verdadero experto de Internet. Debe respirar y transpirar por todos los poros de su piel este mundo, sin que sepa con claridad diferenciar el ocio del trabajo.

About these ads

2 comentarios en “EXPERTO EN INTERNET: Experiencia y sentimiento

  1. Pingback: INTERNET: ‘Los profesionales del tema’ y la humildad « www.GuzmanGarmendia.com

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s