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RTVE: Cambia de imagen, también en el ‘punto es’
RTVE ha cambiado de imagen hace escasamente dos horas. María Casado nos lo ha escenificado elegantemente en la segunda edición del Telediario. Esto me ha llevado a sentarme frente al ordenador para saber si también en la Web han hecho los mismo ajustes. Efectivamente, el cambio de imagen ha sido aparentemente paralelo, aunque bien es cierto que no había entrado en el resto del día en las páginas de la cadena estatal. Me alegra saber que la parte de Internet empieza a tener el mismo peso que la parte tradicional en las televisiones.
La página ha cambiado, pero estructuralmente sigue siendo la que tenía hace unos días. Me gusta, es limpia, y a buen seguro que sacaré sacaremos muchas ideas de sus secciones y composiciones. Sin embargo, he intentado colgar en este post el vídeo de María Casado dando paso a la nueva mosca y me ha resultado imposible, no han tenido en cuenta este detalle… y otros. No conozco al / a la responsable actual de la parte Online de RTVE, pero a mi entender lo están haciendo muy bien: simple, usable y con buena presencia. Enhorabuena.
El lenguaje de los jóvenes, el periodismo clásico actual e Internet
Iñaki Arechabaleta, Director General de Medios Regionales del Grupo Vocento, y, por ende, mi antiguo jefe, ha comentado, según publica ayer El Diario Vasco, en su intervención en el ciclo Periodismo digital y metamorfosis en los patrones de consumo de medios, que ‘ las nuevas tecnologías hacen muy difícil la incorporación de los jóvenes al lenguaje periodístico, por lo que se plantea un cambio ante las nuevas incertidumbres’. Interesante afirmanción viniendo de uno de los directivos que más sabe de medios impresos, y es que desde hace años estamos asistiendo al lamento de los diarios españoles, que ven como día a día cae el número de lectores al mismo tiempo que éstos van ocupando la pirámide poblacional en sus capas más altas, siendo incapaces de acercarse a los pobladores de la base.
A día de hoy, el lenguaje periodístico se sitúa en las antípodas de quienes para comunicarse utilizan caracteres como ‘=mnt’ (igualmente), ‘emho’ (en mi humilde opinión), ‘qiat’ (cúidate), ‘d2′ (dedos) y otras tantas abreviaturas que, por lo menos a mi, me hacen ininteligible algún que otro mensaje de texto que he recibido. Lejos de aprobar esta forma de correspondencia, si que quisiera alertar de la alergia que puede provocar en las generaciones venideras cientos de artículos que se publican diariamente en los medios impresos tradicionales, como por ejemplo (poco me ha costado encontrar un ejemplo en el primer periódico que me ha venido a la cabeza, y del que tan buen recuerdo guardo de mi paso por Vocento) el que publica hoy El Ideal en su sección de ‘Opinión’ , El Tiempo de la Alhambra, en el que Emilio de Santiago (con todo mi cariño), tras parafrasear a Brandi en su ‘Teoría de la Restauración’ nos regala la siguiente frase: ‘Este complejo trasiego estético comunica a los monumentos una suerte de existencia en la que no se halla el tiempo involucrado en plenitud real, sí sólo como a manera de algo vivo que con su ala rozara y acariciara a la criatura de arte que en cada presente fenece con una pasajera muerte imaginaria’. Y, en los mismos términos, todo el artículo.
Está bien que nos adornemos, comparto la necesidad de enriquecer y mejorar el lenguaje de las generaciones que aún están estudiando en institutos y universidades, pero debemos saber que el uso de nuestro idioma en su forma más barroca, rozando la pedantería y abusando del adorno es la mejor forma de alejar al lector potencial de nuestros centenarios diarios.
Internet, y las mal llamadas ‘Nuevas Tecnologías’, entiendo que son las que están cogiendo el testigo de la comunicación periodística, entre otras razones, por la ceguera que padecen muchos medios a la hora de analizar los cambios que se están produciendo en el público que demanda información en el año en que vivimos. Si seguimos limitándonos a entender Internet como un soporte más del ‘padre papel’, aquellos que llevan incluso más de un siglo sacando a la calle todas las mañanas una publicación, pueden ver que, por la infidelidad del usuario, y, en mayor medida, por la demanda de un nuevo tipo de información, sus potenciales lectores no se trasladarán a la versión Web del diario, se irán a aquel reducto que satisfaga su necesidad, utilice su lenguaje y sepa situarse en su entorno.
Por lo tanto, y en mi opinión, no puede estar más acertada la frase de Iñaki Arechabaleta, ya que reconociendo que en la actualidad el uso de los nuevos dispositivos por parte de los jóvenes hace muy difícil su incorporación al lenguaje periodístico, se palpa la necesidad de un cambio en el medio, cuando a lo que nos han acostumbrados los ejecutivos de antaño compusaurios es a criticar la actitud de las generaciones venideras y a permanecer inmóviles creyéndose en posesión de la verdad soportados por las canas y por los cada vez más efímeros galones, dejando pasar el tiempo mientras nuevos jugadores pueblan la Red de Redes y, en silencio, se van haciendo con el mercado.
Ahora sólo faltaría que de la teoría se pasara al práctica, pero eso ya es otra historia…
‘Sólo descansa el que se cansa, y para cansarse hay que haber trabajado’
Con esta simple pero magnífica frase tenía por costumbre cerrar el curso nuestro profesor de química en mi colegio de toda la vida, dándonos a entender que hurgáramos en nuestras conciencias para ver si nos merecíamos o no las tan ansiadas vacaciones. Muchos años pudo hacerme recapacitar este comentario, pero de lo que hay no hay duda es que este año sí que se merece mi familia unos días de descanso y desconexión. A ellos les he prometido que no llevaré el ordenador, objeto hasta este momento mimetizado con mi anatomía, por lo que no escribiré hasta mi vuelta.
Como es natural, Canarias será mi destino, y aunque no pisaré Lanzarote, Roque Nublo, Teide y Garajonay harán de anfitriones en Gran Canaria, Tenerife y La Gomera.




